El municipio de Cañuelas cuenta con una extensa red de alrededor de 900 kilómetros de caminos rurales que, al igual que en muchas otras localidades del interior, muestran un visible deterioro y ponen en evidencia la baja efectividad que tiene la aplicación de la tasa Vial. Pero allí, -y eso sí, a diferencia de otras localidades- la decisión no fue zanjar el problema por la vía judicial.
Mediante un convenio firmado entre el municipio y la Sociedad Rural local, a partir de ahora serán los propios vecinos y productores los que podrán hacer reparaciones y mantenimientos, descontando así hasta un 75% del valor de la tasa que, fuertemente cuestionada, había alcanzado un nivel de recaudación muy bajo.

Este compromiso persigue, al menos en los papeles, un beneficio doble. Por un lado, permite a los contribuyentes asegurarse de contar con una red de caminos adecuada, clave para las actividades productivas, educativas, sociales y de salud. Es la infraestructura básica para conectar a miles de personas que viven y trabajan en las zonas rurales.
Pero, además, le ahorra al municipio afrontar tediosos procesos judiciales, como los ya iniciados en muchos otros puntos del interior bonaerense y que, en algunos casos, han generado conflictos muy costosos en términos políticos para intendentes y funcionarios. Sin ir más lejos, allí mismo ya había habido protestas años atrás por el estado de los caminos.
También busca romper con lo que, reconocen localmente, se había convertido ya en un “círculo vicioso”: nadie quería aportar a la tasa porque la red vial era defectuosa, y del otro lado, como nadie aportaba y el sistema se desfinanciaba, no se podía revertir esa situación.
Se estima que la morosidad de ese tributo en particular escaló hasta el 90% lo que, dicho de otro modo, sólo se recaudaba 1 de cada 10 pesos destinados a los caminos rurales.
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De esta manera, tras el acuerdo firmado el pasado 20 de mayo por la intendenta Marisa Fassi y la Sociedad Rural de Cañuelas, representada por los dirigentes Manuel Córdoba de la Vega, Ismael Goñi y Hernán Bustos, se dispone la creación de un sistema que funciona de manera análoga a un consorcio caminero.
A partir de ahora, los productores y vecinos podrán decidir qué arreglos llevar a cabo y presentar un proyecto al municipio, detallando proveedores, costos y planes. Si obtienen el visto bueno podrán llevarlos adelante y, luego de rendir cuentas, solventar ese costo de hasta el 75% de la cuota de la tasa Vial.
Como las inversiones no quedan limitadas al vencimiento de una única cuota de la tasa, y como también se permite la asociación entre varios frentistas, pueden hacerse trabajos de mayor envergadura y luego prorratear los comprobantes según sus parcelas. De todos modos, desde la entidad rural adelantaron que primero se van a priorizar los trabajos de alteo, zanjeo, abovedado y colocación de alcantarillas.
El acuerdo contempla además ciertos reparos para asegurar la transparencia del proceso. Uno de ellos es que únicamente podrán acudir a empresas y contratistas locales y será la Sociedad Rural la que elaborará la lista de proveedores y verificará junto al municipio que la ejecución sea correcta.
Asimismo, también se definió una tarifa plana de referencia de 10.000 pesos por metro lineal de caminos y se pidió la colaboración de los prestadores de servicios para evitar los sobreprecios. Se espera que la propia entidad elabore un protocolo técnico que defina parámetros comunes en cuanto a alturas y niveles de escurrimiento para asegurar la viabilidad y durabilidad de las obras.
Con el marco legal y reglamentario ya definido, en la localidad bonaerense aguardan ahora que empiecen a presentarse los proyectos pertinentes.





