El Gobierno de Santa Fe volvió a poner en marcha una de esas herramientas que hace algunos años era habitual para intentar contener el precio de los alimentos. Se trata de un acuerdo con supermercados y frigoríficos para llevar carne a las góndolas con un valor inferior al de mercado.
En este caso, el producto elegido es la carne de cerdo. A través de una nueva etapa de Acuerdo Santa Fe, seis cortes de pulpa se ofrecerán durante agosto y septiembre a $7.900 el kilogramo en supermercados adheridos de la provincia.
La iniciativa fue presentada por el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, y llegará progresivamente a 85 locales ubicados en 20 ciudades santafesinas. Los seis cortes incluidos son cuadrada, peceto, cuadril, tortuguita, nalga y bola de lomo, todos de cerdo. De acuerdo con la información oficial, el precio acordado representa aproximadamente un 20% menos que el valor actual de mercado.
Para que ese precio pueda sostenerse en las góndolas, frigoríficos y supermercados acordaron resignar parte de sus márgenes. Los frigoríficos entregarán las pulpas de cerdo a $5.500 por kilo a granel, mientras que el precio del jamón entero sin cuero quedó establecido en $4.500 por kilo.
“Este acuerdo se logra entre los privados. Están la Cámara de Frigoríficos, la de Supermercados y la de Autoservicios poniéndose de acuerdo en un precio que lleva la carne de cerdo a $7.900 en góndola durante todo agosto y septiembre”, explicó Puccini durante la presentación.
Desde el Gobierno provincial hicieron especial hincapié en la diferencia de precio respecto de la carne bovina, en un contexto en el que los consumidores vienen buscando alternativas para sostener el consumo de proteínas animales.

“Llegamos al consumidor con un precio mucho más accesible, casi la tercera parte de lo que cuesta el kilo de carne bovina. Es una baja importante para el bolsillo del consumidor y una posibilidad de poner proteína animal en la mesa de las familias”, afirmó el ministro.
El funcionario también explicó que el esquema pretende evitar uno de los problemas habituales de este tipo de acuerdos, que haya un precio atractivo en la publicidad, pero poca mercadería disponible.
“Los productores ponen a disposición de los frigoríficos la carne y los frigoríficos van a garantizar el abastecimiento permanente a los supermercados”, señaló.
Para la Provincia, además del beneficio para los consumidores, el acuerdo busca sostener la actividad de una cadena productiva que tiene un peso importante en Santa Fe.
El ministro incluso presentó el acuerdo como una experiencia poco habitual a nivel nacional: “Esto no se ve en ninguna provincia de la República Argentina: que toda la cadena de valor se siente en una misma mesa”.
La Provincia también pretende utilizar el acuerdo para darle mayor impulso a la producción porcina santafesina. Santa Fe se encuentra entre las principales provincias productoras de carne de cerdo del país y el objetivo oficial es que una mayor cantidad de consumidores incorpore estas pulpas a su dieta.
La ecuación que plantea el Gobierno es doble, buscando ofrecer una alternativa más económica frente a la carne vacuna y, al mismo tiempo, estimular las ventas de productores, frigoríficos y supermercados santafesinos.




