Mahindra & Mahindra nació en 1945 en Bombay, en una India que todavía era colonia británica. La fundaron los hermanos Mahindra como una empresa de comercio de acero bajo el nombre Mahindra & Mohammed, en un contexto de guerra y escasez de insumos industriales.
Dos años después, con la independencia y partición del país en 1947, la compañía cambió su nombre y también su rumbo. La India necesitaba reconstruir su economía, mover producción y conectar territorios. En ese escenario, Mahindra empezó a ensamblar vehículos utilitarios bajo licencia de Willys, los mismos jeeps que habían sido usados en la Segunda Guerra Mundial.

Con el tiempo, la empresa dejó de ensamblar para fabricar. Sumó tractores, vehículos comerciales, SUV y maquinaria agrícola, siempre con foco en un mismo tipo de cliente: productores, transportistas y economías que necesitan soluciones prácticas más que sofisticación. Ese posicionamiento la llevó a dominar el mercado interno indio y, desde ahí, a expandirse hacia otros países emergentes.
Hoy el negocio de Mahindra & Mahindra se apoya en dos grandes motores. Por un lado, el segmento automotor, con fuerte presencia en SUV y vehículos comerciales livianos. Por otro, el negocio agrícola, donde produce tractores, implementos y maquinaria rural.
En ese frente, la compañía es el mayor fabricante de tractores del mundo por volumen y líder absoluto en India. En el ejercicio 2024/25 alcanzó una participación doméstica del 43,3%, y en el trimestre siguiente llegó a vender 150.000 unidades, con cerca del 44% del mercado.

En paralelo, el negocio automotor también ganó peso. La empresa es número uno en India en SUV por participación en ingresos, con el 22,5% del mercado, y líder en vehículos comerciales livianos de menos de 3,5 toneladas, con el 51,9%.
Con esa estructura productiva, los números reflejan escala. En el ejercicio fiscal 2024/25, cerrado el 31 de marzo de 2025, la compañía registró ingresos consolidados por 1,59 billones de rupias (unos 19.000 millones de dólares) y una ganancia neta de 12.929 crore de rupias, equivalentes a aproximadamente 1.550 millones de dólares. En ese período, creció 14% en ventas y 15% en utilidades interanuales.
Ese dinamismo se mantuvo en el inicio del siguiente ejercicio. En el tercer trimestre fiscal 2025/26, Mahindra reportó ingresos por 52.100 crore de rupias (alrededor de 6.200 millones de dólares) y una ganancia neta de 4.675 crore de rupias (unos 560 millones de dólares), con un fuerte salto en rentabilidad.

En ese trimestre, el negocio automotor aportó cerca de 3.600 millones de dólares, mientras que el segmento agrícola generó unos 1.350 millones, lo que confirma el peso de ambos motores dentro del grupo.
Más allá de India, la empresa viene expandiéndose en mercados emergentes. En América Latina, el foco está puesto en el agro. En 2026, Mahindra oficializó su desembarco en Argentina con tractores y equipos viales, operando a través de un socio local y abasteciendo desde Brasil.
La gama incluye desde modelos compactos de 25 caballos de fuerza hasta unidades de más de 100 HP, orientadas a economías regionales, productores medianos y contratistas. Es una estrategia coherente con su historia: entrar en mercados donde el crecimiento pasa por mecanizar producción más que por reemplazar equipos existentes.

El modelo de negocio combina fabricación, red comercial y financiamiento propio, un punto clave en mercados donde el acceso al crédito define la compra de maquinaria. A eso se suma la diversificación del grupo en áreas como tecnología, energías renovables, logística e incluso real estate, que le da respaldo financiero y estabilidad.
A 80 años de su fundación, Mahindra dejó de ser una empresa de acero para convertirse en una de las principales plataformas industriales de la India. Su escala no se explica solo por volumen, sino por haber construido un negocio alineado con el crecimiento de los países emergentes: producir máquinas accesibles, adaptadas y financiables para economías que todavía están en expansión





