La modificación de la nomenclatura arancelaria de la yerba mate en India abre una nueva etapa para las exportaciones argentinas de este producto. El cambio, ya vigente, permite que la yerba deje de ingresar bajo una categoría de “producto exótico”, con aranceles superiores al 130%, para contar con una posición específica que reduce la carga de importación a alrededor del 30%.
El avance fue resultado de un trabajo sostenido durante varios años entre el sector público junto a empresas y cooperativas yerbateras. En noviembre de 2025, representantes de Misiones participaron de una misión comercial a India que permitió avanzar sobre una de las principales trabas para la llegada del producto: su falta de reconocimiento e inclusión homologada dentro del código alimentario de ese país.
Hasta ahora, un importador indio que pretendiera comprar yerba debía realizar una presentación particular para cada operación. El producto era considerado exótico, debía afrontar altos aranceles y los trámites podían extenderse durante meses, incluso para volúmenes pequeños.

“Lo que hizo la India ahora es hacer un apartado para la yerba mate en su código alimentario, y ahí los aranceles bajan al 30%. Esta reducción en la carga impositiva nos hace mucho más competitivos”, explicó Jerónimo Lagier, vicepresidente de la Cooperativa de Productores de Yerba Mate de Santo Pipó, en diálogo con Bichos de Campo.
El cambio no sólo tiene impacto tributario, sino que también simplifica el ingreso comercial. “Con este cambio de nomenclatura, de que esté bien identificada la yerba en un apartado, en otro nomenclador, esto permite un trámite casi inmediato. Si hay interés y tengo el proveedor, se autoriza la importación. Eso ahorra muchísimo tiempo”, señaló Lagier.

La cooperativa ya había concretado envíos hacia India desde 2021, cuando fue pionera en la exportación a ese país y ahora espera avanzar con nuevos negocios. Para Lagier, las características del mercado ofrecen una oportunidad de largo plazo. India es el país más poblado del mundo con casi 1.500 millones de habitantes y un elevado consumo cotidiano de infusiones. “El té no lo toman puro”, explicó Lagier, al remarcar que las mezclas con especias forman parte de los hábitos de consumo y podrían facilitar la incorporación de la yerba mate.
“Hay que invertir, pero creo que es el futuro de la yerba, es un mercado que no tiene techo”, sostuvo el dirigente, quien considera que el producto puede ingresar inicialmente en saquitos y mediante blends adaptados a los gustos locales.

Para Jonathan Klimiuk, titular de Klimiuk Infusiones y participante de la misión comercial, la nueva normativa destraba una operación que hasta ahora resultaba compleja. “Hoy, por suerte, ya solucionado eso, que la yerba mate entra en el código alimentario de ese país, ya va a ser más fácil que podamos empezar la operatoria”, afirmó a Bichos de Campo.
El empresario observa un “potencial gigante” por el consumo habitual de infusiones en India y por el creciente interés en las propiedades asociadas a la yerba mate. En ese sentido, la estrategia no necesariamente busca replicar el consumo tradicional argentino. “Nosotros apuntamos al método de infusión en taza y saborizar con los productos que habitualmente ellos utilizan allá”, explicó Klimiuk. La empresa ya prepara un primer envío para agosto destinado a una firma que trabajará con la yerba mate para infusión en tetera.
También Cristha Arntzen, responsable de Comercio Exterior de la Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo, destacó el alcance de la modificación. “Es una importante puerta que se abre para el sector yerbatero, el reconocimiento oficial del producto permitirá la exportación comercial regular de yerba mate, y la reducción de aranceles mejora la posibilidad de competir con otras infusiones en el mercado indio”, señaló a Bichos de Campo.

La cooperativa, que actualmente exporta yerba convencional y orgánica certificada a mercados de Norteamérica y Europa, todavía no ingresó al mercado asiático, aunque ya analiza alternativas. “Estamos buscando la forma de adaptarnos a los gustos y formas de consumo locales, como por ejemplo combinar la yerba mate con especias locales”, explicó Arntzen.
Los representantes de las diferentes firmas coinciden en la caracterización del mercado indio no sólo a partir de la gran cantidad de habitantes sino también la presencia de un consumo arraigado de infusiones y una generación joven que muestra interés por productos asociados al bienestar e incluso atraídos por figuras deportivas como Messi.
A su vez, la apertura del mercado de la India ocurre mientras las exportaciones argentinas de yerba mate atraviesan un momento de crecimiento. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), durante junio se exportaron 7.040.971 kilos, el segundo mejor registro mensual de la historia, sólo por debajo de agosto de 2025, cuando se enviaron 7.252.770 kilos.
Yerba mate: Mientras los productores atraviesan una profunda crisis, se disparó la exportación
Entre enero y junio de 2026 las exportaciones acumularon 25.897.279 kilos, un crecimiento del 30,83% respecto del mismo período de 2025. En contraste, el mercado interno absorbió 137.336.991 kilos, con una caída acumulada del 0,7%.
El desempeño externo adquiere especial relevancia luego de que 2025 cerró con un récord histórico de exportaciones: 57.980.911 kilos, un 32,2% más que en 2024. El dato expone, sin embargo, una de las principales contradicciones que atraviesa actualmente la actividad ya que mientras la yerba mate argentina gana mercados en el exterior, los productores enfrentan una acentuada crisis por los bajos precios de la materia prima, en un escenario marcado por la desregulación de la actividad y de dificultades económicas para la chacra.

En este contexto, la incorporación de India como mercado formal representa para Misiones y Corrientes una nueva oportunidad para profundizar la inserción internacional de la yerba mate y ampliar una tendencia exportadora que en los últimos años comenzó a trascender los destinos tradicionales. La industria yerbatera ahora mira a Asia con el desafío de convertir la apertura de este mercado en operaciones comerciales sostenidas y, al mismo tiempo, lograr que ese crecimiento externo tenga impacto sobre toda la cadena productiva.





