Esta semana inició con un nuevo escobazo en la Secretaría de Agricultura, donde se derogaron un conjunto de normas consideradas entre obsoletas, innecesarias y cuasi cumplidas. Y aunque la movida fue justificada en la ya conocida “necesidad de simplificar y actualizar procesos”, algunos no tardaron en poner el grito en el cielo por cierto descuido expuesto por la cartera conducida por Sergio Iraeta.
Desde las provincias de Salta y Jujuy, los productores de banana, nucleados en la Asociación de Productores de Frutas y Hortalizas de esa región, alertaron que la derogación de las resoluciones 99/1994 y 823/2066, incluidas en este “barrido normativo”, son especialmente perjudiciales para su sector, ya que establecían protecciones fitosanitarias para aquella fruta.
Mientras la 99/1994 limitaba el ingreso de bananas originarias de países con presencia de determinadas plagas cuarentenarias, de acuerdo a la situación fitosanitaria de aquel entonces, la 823/2006 extendía las exigencias fitosanitarias para el ingreso y tránsito de esta fruta a las provincias de Formosa y Misiones.
“Durante más de 30 años protegieron fitosanitariamente a las provincias de Salta y Jujuy respecto del ingreso de bananas provenientes de determinados orígenes. Si esta medida implica, en la práctica, la apertura del mercado para el ingreso de banana importada al NOA, el impacto sobre el clúster bananero salteño puede ser extremadamente grave, comprometiendo miles de puestos de trabajo directos e indirectos, inversiones productivas y toda la cadena de valor regional”, alertaron en un comunicado aquellos productores.

“Nos agarramos la cabeza”, resumió a Bichos de Campo José Luis Checa, productor y presidente de esa Asociación, que consideró que la derogación de estas normas se dio por “no saber del tema”.
“No gastan tiempo ni energía en saber qué están haciendo. Nosotros tememos por el ingreso de enfermedades como el Fusarium R4T, conocido también como el mal de Panamá, que es devastador y es una preocupación mundial. Ecuador y Perú la tienen, y no estamos tan lejos de ellos”, alertó el salteño.
Está claro que lo de normas “obsoletas o innecesarias” no aplica en este caso.
Es por eso que el comunicado solicita a las autoridades que “este tema sea tratado con la máxima urgencia, promoviendo las gestiones políticas y técnicas necesarias ante el Gobierno Nacional y el SENASA, para preservar la competitividad y sustentabilidad de una economía regional estratégica para Salta, del mismo modo que históricamente se han protegido otras producciones regionales de alto impacto económico y social”.

Según adelantó Checa a este medio, esta semana funcionarios de Salta se reunirán con funcionarios nacionales, a la espera de poder dar marcha atrás con esta decisión. Sin embargo, el productor no se muestra esperanzado. “En Senasa seguro nos dirán que la decisión vino de arriba, de Sturzenegger”, lamentó.
Y aunque los que se pronunciaron aquí fueron los productores del NOA, en el NEA la situación preocupa de igual forma. Así lo dejo entrever el productor y presidente de la filial Laguna Naineck de la Federación Agraria en Formosa, Pánfilo Ayala, que aseguró que la gestión actual de gobierno “de alguna forma legalizó la importación de banana”, lo que no solo perjudica económicamente a los productores sino también a nivel sanitario.
“Me sorprende y me duele muchísimo saber que se ha liberado el ingreso de fruta desde el exterior, poniendo en riesgo el estatus sanitario nuestro. No puedo entender lo que se está haciendo. Nosotros somos libres, por ejemplo, de Sigatoka Negra, que para tratarla implica unas 50 fumigaciones anuales”, alertó Ayala en charla con Bichos de Campo.
La banana no es ajena a la crisis que atraviesan muchas de las producciones regionales locales, que enfrentan altos costos, bajos precios y que deben competir, en una cancha poco nivelada, con productos importados de países de la región.





