El Grupo Grassi busca recuperar el negocio frigorífico de Vicentin mediante una alianza con empresas especializadas en la industria de la carne. La iniciativa busca quedarse con las plantas de Friar en Reconquista y Nelson, recuperar su actividad industrial y volver a posicionarlas en el negocio exportador. Esta empresa es una de las que habían quedado afuera del proceso de Cramdown de la cerealera. En paralelo, el grupo también avanza sobre la puesta en valor del feedlot que llegó a tener capacidad para engordar unos 50.000 animales de manera simultánea.
La iniciativa se inscribe en el proceso de reordenamiento del negocio cárnico, donde la reducción de costos y la eficiencia industrial aparecen como condiciones centrales para recuperar competitividad. En ese escenario, Friar es uno de los activos que el Grupo Grassi busca recuperar dentro de la estructura de Vicentin.
Según fuentes del sector, la empresa viene siendo administrada por los fondos Baf Credit y Baf Trade. Actores de la cadena indicaron que ambos fondos se encuentran actualmente en liquidación y que no tendrían un proyecto industrial, comercial o de inversión destinado a mejorar o estabilizar la actividad de Friar.
Las mismas fuentes señalaron que, durante ese proceso, los fondos fueron consumiendo el capital de trabajo de la empresa sin aportar soluciones que permitan recuperar el funcionamiento de las plantas. Se trata de una situación que, según los actores consultados, explica la necesidad de encontrar una alternativa para el negocio frigorífico.
La Nueva Vicentín había expresado tiempo atrás su interés en que Friar pudiera sostener y mejorar su nivel de actividad, en línea con sus negocios de burlanda y feedlot. El objetivo planteado era que las plantas frigoríficas volvieran a ocupar el lugar que históricamente tuvieron dentro de la industria cárnica argentina, con un fuerte perfil exportador.
El Grupo Grassi busca colaborar en ese proceso, inclusive mediante el aporte de asistencia financiera y la incorporación de empresas con experiencia en el negocio de la carne. La idea es que las unidades de Reconquista y Nelson vuelvan a funcionar con una lógica industrial más eficiente y recuperen protagonismo en el mercado exportador.
Para eso, uno de los puntos centrales del proceso es revisar la estructura de costos y ordenar el gasto. En una actividad donde los márgenes son cada vez más sensibles a la productividad y a la eficiencia de cada establecimiento, la reducción de costos aparece como una condición determinante para sostener la operación.
En paralelo, Grassi también trabaja en la puesta en valor del feedlot que pertenece a Vicentin y que llegó a tener capacidad para engordar unos 50.000 animales de manera simultánea. La recuperación de ese activo permitiría complementar el esquema industrial con una herramienta para asegurar el abastecimiento de hacienda y mejorar la integración del negocio.
La estrategia contempla recuperar una plataforma industrial y exportadora que aproveche las capacidades de las plantas de Reconquista y Nelson, sume el feedlot y permita reducir costos mediante una mayor integración entre las distintas etapas de la cadena. El objetivo es volver a darle escala a un negocio que necesita abastecimiento, eficiencia industrial y acceso a diferentes mercados, tanto en el mercado interno como en el exterior.
En ese marco se inscribe la alianza con la empresa exportadora de carne vacuna Abuelo Julio, que ya opera el frigorífico de Nelson y que cuenta con experiencia en la venta al exterior. La asociación permitirá sumar conocimiento industrial y comercial al proceso que impulsa Grassi.




