El escándalo por las campañas rusas de desinformación, que por estos días caló muy profundo en Argentina, salpica al sector agropecuario europeo y adquiere un giro inesperado: parece ser una de las causas detrás de la férrea oposición al acuerdo con el Mercosur.
Ese es el argumento que esgrimen hoy desde la Comisión Europea (CE), que, de acuerdo a lo investigado por la agencia española EFE, sospecha de operaciones de prensa destinadas exclusivamente a la población rural y vinculadas a generar oposición a la política comunitaria en temas sensibles, como el cambio climático, la inmigración y las negociaciones con el bloque de países sudamericanos.
A cuatro años del inicio de la guerra en Ucrania, expertos en el tema aseguran que la difusión de “fake news”, hechos tergiversados y argumentos anti occidentales son algunas de las tácticas “blandas” que financia el gobierno de Vladimir Putin. En ese marco, desde el viejo continente aseguran que de esas campañas coordinadas emerge el masivo rechazo que tiene el acuerdo firmado con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, y que aún aguarda para entrar en vigencia.
Los tractorazos y movilizaciones en varias ciudades -en muchos casos, con una marcada conflictividad- han trazado el telón de fondo de las negociaciones que, luego de 25 años, sellaron finalmente la Unión Europea y el Mercosur. La contracara de los festejos sudamericanos es la bronca de los productores del viejo continente, a quienes preocupa la letra chica de un acuerdo que, dicen, es desfavorable a sus intereses.
Particularmente, del otro lado del Atlántico argumentan que las materias primas ingresarán con controles laxos y dañarán su competitividad. Eso fue lo que motivó la reciente aprobación de salvaguardias destinadas a limitar los beneficios arancelarios pero que no alcanzan para dejar contentos a los productores europeos, quienes insisten en que el acuerdo sea rechazado de plano.
¿Y cómo entra Rusia en todo esto? Según fuentes del Observatorio Ibérico de Medios Digitales (Iberifier), de la propia Comisión Europea y de entidades ruralistas, la potencia soviética sería una de las principales “agitadoras” de esa férrea postura popular, gracias a campañas de desinformación y operaciones de prensa dirigidas específicamente a ese sector.

Una reciente investigación de OpenDemocracy, una plataforma de medios de comunicación independiente con sede en el Reino Unido, reveló que una red rusa habría financiado no menos de 250 artículos y publicaciones en medios locales contra el gobierno de Javier Milei, como parte de una estrategia global de moldear opiniones y difundir ciertos argumentos en pleno mundo occidental.
Lo cierto es que, aunque sí lo es para Argentina, esto no es nuevo para los europeos. De hecho, en una carta enviada por la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, al comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, en septiembre del 2024, ya se advertía por esta injerencia internacional en temas muy sensibles para el bloque.
“Como parte de su trabajo para abordar los retos específicos de las zonas rurales, me gustaría que se centrara en abordar la difusión específica de desinformación en las zonas rurales”, señalaba la referente alemana en ese entonces. La intensa campaña contra el acuerdo bilateral y los recortes en la Política Agraria Común (PAC), aseguran, está estrictamente vinculado a ello.
El tema preocupa de tal manera a la Comisión Europea que, mientras el acuerdo se remite al Tribunal de Justicia, han creado una unidad específica para combatir estas campañas de desinformación, que además proliferan en un contexto electoral y apuntadas a segmento específico de la población, aquel que habita las zonas rurales.
Aunque hoy estas acciones se atribuyen particularmente a Rusia, a raíz de la guerra con Ucrania y sus intereses geopolíticos de limitar el comercio europeo, expertos en la materia aseguran que su origen no es tan unívoco, y que la desinformación podrían incluso ser orquestada desde la extrema derecha o ultra izquierda europea, y hasta del sector empresarial.
Así lo expresó particularmente el académico Ramón Salaverría, quien oficia de coordinador del Observatorio Ibérico de Medios Digitales (Iberifier) y asegura que no sólo Rusia -sino incluso España- puede estar detrás de estos ataques. Además, en cuanto al blanco elegido, asegura que el mundo rural suele estar más desatendido a las “informaciones bien respaldadas por evidencias científicas o estudios”, y que por eso estas campañas han sido efectivas hasta el momento.






Y sip…Putín hasta se subió a los 19 vuelos privados del vocero presidencial Manuel Adorni y no sólo eso, fue el que les dio los 5000 millones de pesos en créditos a los 17 amigos de Milei y además, Putín fue el que le dio, cada vez que ella lo pedía…a la Suizo Argentina el 3% de sobornos…y no sólo eso, también Putín fue el que dio la orden hoy de que 23 medios(Entre ellos el “amigo” de Milei…o sea A24) no pudieran MÁS acreditarse en la Sala de periodistas de Casa Rosada…y si amigo Lucas Torsiglieri…cuando se quiere se puede, Putín “está en todos lados”…o bien Milei y su banda de delincuentes…quieren hacernos creer eso…PERO OBVIO….NADIE LE DA PELOTA, COMO EL ARTEMIS II, SOLO LOS SIGUEN LOS DE LA NASA…LA SOCIEDAD GLOBAL MIRÁ CADA SEGUNDO A MEDIO ORIENTE…EN TODOS LOS SENTIDOS…Y CON TODOS LOS SENTIDOS…