Ante la aparición de nuevos focos de triquinosis detectados tanto en animales como en personas en distintas provincias del país, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reforzó las advertencias sobre las medidas de prevención para evitar la propagación de una enfermedad que suele recrudecer durante los meses más fríos, cuando aumenta la elaboración y el consumo de chacinados, embutidos y salazones de producción casera o comercializados por fuera de los canales habilitados.
Según indicó el organismo, los casos más recientes fueron notificados por las provincias de Buenos Aires y Neuquén, donde se obtuvieron resultados positivos en muestras de carne porcina analizadas mediante la técnica de Digestión Artificial. Ante esa situación, el organismo sanitario nacional intervino de inmediato en los establecimientos de origen de los animales y realizó controles de stock y muestreos serológicos sobre los reproductores mediante la técnica ELISA, destinada a detectar anticuerpos específicos contra las larvas de Trichinella spp.. Los ejemplares que no son sometidos a esos análisis son enviados a faena controlada.
En San Luis, en tanto, se registró un brote en humanos vinculado al consumo de productos porcinos contaminados que habían sido obtenidos en un comercio sin habilitación y que además contaba con producción propia de animales. A partir de la intervención del Senasa se efectuaron los correspondientes muestreos serológicos para aplicar también la técnica ELISA.
Por otra parte, en Chubut y Santa Cruz fueron notificadas personas afectadas por triquinosis ante las autoridades sanitarias de cada jurisdicción. Las investigaciones, que se realizan junto con organismos provinciales y municipales, continúan para determinar el origen de los animales involucrados y avanzar con las medidas de saneamiento correspondientes.
Frente a este escenario, desde el Senasa recordaron que la enfermedad no puede detectarse a simple vista. Los animales infectados no presentan síntomas y la carne contaminada tampoco muestra alteraciones en el color, el olor o el sabor.
El Senasa modificó el sistema de muestras para identificar la temida triquinosis
Por eso, el organismo insistió en la necesidad de comprar únicamente productos identificados con rótulos y elaborados en establecimientos habilitados, y evitar el consumo de alimentos de origen desconocido o que no hayan atravesado controles sanitarios.
También recomendó cocinar completamente la carne de cerdo hasta alcanzar una temperatura interna superior a los 70 grados o hasta que desaparezca totalmente el color rosado. En los casos de faena para autoconsumo o elaboración artesanal, tanto de cerdos domésticos como de animales silvestres, recordó que es indispensable analizar una muestra de carne de cada ejemplar mediante la técnica de Digestión Artificial.
El Senasa señaló que estas acciones forman parte del Plan Nacional de Prevención y Control de la Infección por Trichinella spp., establecido por la Resolución 1035/2024. En ese marco, a pesar del fuerte recorte de fondos que estableció el gobierno nacional en el organismo, se desarrollan algunas tareas de vigilancia epidemiológica, control, monitoreo y fiscalización en todo el país.
Desde el organismo remarcaron finalmente que la triquinosis es una enfermedad prevenible y que la principal herramienta para evitarla sigue siendo la adopción de prácticas básicas de seguridad alimentaria, como verificar el origen de los productos y asegurar una correcta cocción de la carne.





