Bruno Riboldi, más conocido en las redes como La Joya Agro, anticipó anoche a Bichos de Campo que esta misma semana va a retirar los 161 vacunos de su propiedad que le habrían sido sustraídos el mes pasado por Nicolás Coscia, otro joven empresario rosarino que desde hace un par de años le brindaba “servicio de pastaje” en un campo familiar de Santa Teresa, en el sur de Santa Fe, y que terminaron en un feedlot de Chabás.
Con la confirmación de que finalmente ese negocio no pudo terminar de ejecutarse porque los cheques de la consignataria no llegaron a los plazos de pago, y por lo tanto Coscia no habría llegado a cobrar los 267 millones de pesos comprometidos por la consignataria Herrera Vázquez en dicha operación, el influencer más popular del campo quiere dar por terminada una historia que mantuvo en suspenso los últimos días a millones de sus seguidores, que se dividieron entre quienes se solidarizaban con él y quienes dudaban bastante de su versión.
Sucede que el joven agrónomo claramente sobreactuó y hasta el final evitó mencionar datos claves sobre lo que realmente sucedía, pese a conocerlos bien en detalle: sus 161 animales habían sido trasladados desde el campo de Coscia a un feedlot de Chabás casi un mes antes, el 25 de febrero, pero él denunció públicamente el caso recién el jueves pasado, 19 de marzo.
Ahora que todo terminó, jura y perjura que él se enteró que sus vacunos no estaban donde él los dejó recién el 17 de marzo, cuando un sospechoso movimiento de los DTe (permisos de traslado) saltó en el sistema de su computadora. Insiste que a partir de allí rápidamente se apuró a anular el movimiento en el Senasa, hizo la denuncia ante la Policía de Santa Fe y grabó varios videos desesperados reclamando por la “desaparición” de sus bovinos, hasta que los encontraron el día siguiente en Chabás.
Ayer este medio dio a conocer la versión de Coscia, quien a través de sus abogados señaló que conocía a La Joya Agro desde 2017, que ya habían hecho juntos al menos cuatro invernadas previas (engorde a pasto en el campo de Santa Teresa), y que si había vendido ese lote de hacienda fue porque el influencer se lo había pedido expresamente a fines de enero.
Este martes Bruno, finalmente el dueño de la hacienda, aseguró que era totalmente falsa esa versión y por todos los medios intentó desmentir que haya sido socio o algo parecido con el mencionado Coscia. “Él me prestaba el servicio de pastaje en su campo en los meses que a mí me faltaban. Los animales siempre eran míos hasta el momento en que yo se los vendía a él cuando se ofrecía comprármelos. Pero nunca nada a medias ni en sociedad. Era conocido. Por eso le confié la hacienda y me la robó”, dijo -ahora sin eufemismos- el influencer.
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Bruno ayer grabó una nueva tanda de videos en sus redes sociales, añadiendo detalles a su versión sobre los sucesos y confimando varios de los anticipos publicados este fin de semana por este medio. Pero en todo momento intentó evitar que su figura quede entremezclada con la de quien habría vendido sus animales sin su consentimiento. “Ni Nicolás ni ninguna persona está habilitada para sacar DTe de hacienda de mi firma ni en Máximo Paz ni en Tornquist. Solo lo puedo manejar yo por autogestión”.
Una planilla de movimientos de hacienda desde el número de Renspa (20.004.0.01253/2) correspondiente a la empresa del influencer, llamada Agro Tranqueras SRL, y que la habilitaba a tener animales en el campo de los Coscia en Santa Teresa, confirma la versión de La Joya Agro respecto de que el 17 de marzo se intentó desde Senasa Máximo Paz mover la hacienda de nuevo hacia el campo de Tornquist del cual habían llegado en diciembre pasado. Ese fue el alerta que dice Bruno que saltó en su sistema de autogestión y lo uso en alerta de que algo sucedía con sus animales. Por eso ahora figuran esos movimientos como “anulados”. 
Pero la planilla oficial confirma también que habían habido otros egresos de ganado perteneciente al influencer desde el mismo campo santafesino. El primero fue en septiembre de 2024. Curiosamente el Renspa de recepción de dichos envíos no existe en la base de datos de Senasa.
Por cierto, hay varios Renspa que conviven en dicho predio llamado La Cañada, que pertenece al tío de Nicolás, un alto ejecutivo llamado Darío Coscia. El más añoso en vigencia es justamente el que amparaba la hacienda de Bruno Riboldi y Agro Tranqueras, que viene de 2024. Luego se sumó un número de registro para Agroganadera San Sebastián Elam, una firma de Correa que acaba de ingresar en convocatoria de acreedores con una deuda multimillonaria; y posteriormente se suman los Renspa de Agroganadera del Este SAS, una firma creada en 2025 a nombre de la hermana de Nicolás, llamada Virgina Coscia, y otro a nombre del propio empresario.

“Mis animales los vendió Agroganadera del Este SAS mediante la consignataria Aguirre Vázquez, que le liberó los cheques”, insistió La Joya Agro en su nuevo descargo, reiterando que él nunca estuvo al tanto de esa venta hasta que Coscia intentó ese movimiento para blanquear la desaparición de los 161 vacunos del campo familiar, simulando un nuevo envío a Tornquist que finalmente fue anulado luego de la reacción del influencer de la semana pasada.
En este punto, el asunto quedó planteado verdad contra verdad: Coscia que declaró que Riboldi le dio la orden de vender, y éste que asegura que los vendió a sus espaldas, usando ilegalmente un DTe diferente al que le correspondía a ese lote de ganado de su propiedad. De todos modos, Nicolás no hizo nada en secreto, pues negoció en persona con la casa consignataria e incluso acompañó a los compradores durante el pesaje y traslado de los animales.
Ese 25 de febrero, al parecer, el único que no sabía qué estaba pasando con sus animales era el más popular de los influencer del agro, que ahora luce -más que molesto-, desesperado por contar su versión de los hechos y mantener distancia de quien lo habría intentado defraudar, luego de varios años de prestarle servicio de pastaje.

Lo cierto es que Nicolás Coscia es el único imputado en la causa por tentativa de defraudación por abuso de confianza o una figura leve parecida, pues como no llegó a cobrarse el dinero la justicia evaluó que no había habido daño patrimonial ni contra el dueño de los animales, La Joya Agro, ni contra quienes le compraron mediante cheques que todavía no se cobraron.
De todos modos, pese a esos atenuantes, son más lo que lo quieren mantener bien lejos de este personaje que quienes se solidarizan con él, ya que además de registrar más de 200 cheques rechazados por 800 millones de pesos en las bases de datos del Banco Central, de los que solo pudo levantar el 40%, varias fuentes le atribuyen pasivos mucho mayores en el circuito de financieras y prestamistas, por una suma que multiplica varias veces esa deuda formal.
Esta situación , según algunos testimonios que este medio no puede chequear, ya lo habría obligado a vender otro campo familiar de 300 hectáreas en Pavón Arriba, varios vehículos y otros bienes. Esto podría incluir algunas vacas que no le pertenecerían. Según La Joya Agro, no solo las suyas sino otras también de productores de Córdoba y Entre Ríos.
-¿Donde te vas a llevar la hacienda que recuperaste ? ¿Las llevás de nuevo a Tornquist?- le preguntamos al influencer.
-No lo sé, pero la quiero sacar de ahí urgente. Mi campo queda muy lejos y no hago terminación. Mañana hablo con otra consignataria u amigos de las zona. Se tiene que retirar con la PDI (Policía de Investigación) la hacienda, para que vuelva a constatar todo.





