Vassalli Fabril, la histórica fábrica de cosechadoras de Firmat, anunció su venta y aseguró que volverá a producir. La noticia se conoció a través de un comunicado enviado a todo el personal, firmado por Roberto Santiago Chinelli, quien asumirá como próximo Gerente General.
Chinelli no es un desconocido para la compañía santafesina, puesto ya había ocupado cargos directivos en Vassalli en etapas anteriores de su historia. En el texto remarcó que “la negociación para el traspaso accionario de la compañía ha ingresado en su etapa final” y precisó que “el proceso concluirá formalmente entre el 24 y el 31 de julio del corriente año”.
Hasta ahora la firma era propiedad de la familia Marsó, que había tomado el control de la empresa en 2024 luego de adquirir la totalidad de las acciones que estaban en manos de Esteban Eskenazi. Eduardo Jorge Marsó, titular de la avícola Las Camelias, había asumido entonces la conducción junto a su familia. Sin embargo, ni en el comunicado ni en los contactos posteriores con los representantes gremiales trascendió la identidad de los nuevos inversores que tomarán el control de Vassalli.
Además de anunciar la venta, Chinelli se reunió con el personal de la planta para transmitir sus primeros lineamientos productivos. La idea es poner en marcha un plan de fabricación de 30 cosechadoras para reactivar la actividad industrial, que en los últimos meses había quedado prácticamente paralizada. Para que ese objetivo sea viable, la nueva conducción necesita que los proveedores retomen la entrega de materiales, que se liberen componentes que hoy están retenidos en la Aduana, y presentar un programa concreto para cancelar las deudas salariales que la empresa mantiene con sus trabajadores.
En ese sentido, uno de los datos más esperados por el personal pasa por una cosechadora que ya fue vendida y pagada por un cliente, cuya entrega quedó pendiente. Esa operación incluye la recepción de una máquina usada como parte de pago, y su comercialización podría significar el ingreso de fondos frescos que se destinarían, al menos en parte, a los trabajadores que llevan meses sin cobrar con normalidad.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica de Firmat, su secretario general, Diego Romero, confirmó que mantuvo un diálogo con Chinelli, aunque reconoció que no logró obtener precisiones sobre quiénes son los inversores que quedarán al frente de la compañía. El dirigente gremial no ocultó su cautela frente a un anuncio que llega en medio de meses de atrasos en los pagos: “Por el bien de la gente, que está sin cobrar, espero equivocarme”, señaló. Desde el sindicato aclararon que no pondrán trabas al proceso de venta, aunque tampoco están en condiciones de condonar la deuda que la empresa mantiene con la organización gremial.
La historia reciente de Vassalli está marcada por sucesivos cambios de manos y reactivaciones. La compañía, fundada en 1949 por Roque Vassalli, supo ser la principal fabricante de cosechadoras de la Argentina, con más de 35.000 unidades producidas a lo largo de su historia y el mérito de haber fabricado en 1951 el primer cabezal recolector de maíz del mundo. Pero atravesó una etapa crítica que la llevó a un concurso preventivo de acreedores en 2019, seguida de una reactivación en 2020 de la mano de la firma Financiamiento Estratégico S.A., que permitió regularizar la situación de los trabajadores y volver a poner en marcha la línea de producción en la planta de Firmat.
Ese impulso continuó en los años siguientes, con el desembarco de la familia Marsó en 2024 y el lanzamiento de nuevos modelos como la cosechadora V880, presentada ese mismo año en el marco de los festejos por los 75 años de la marca. Ahora, apenas dos años después de aquel recambio, Vassalli vuelve a cambiar de dueño en un contexto de tensión salarial, con la expectativa puesta en si esta nueva etapa logrará, finalmente, devolverle a la planta de Firmat la estabilidad productiva que persigue desde hace más de una década.




