A principios de mayo, el frigorífico municipal Ovechás S.A.S, un pequeño establecimiento recuperado por el gobierno provincial y reinaugurado en 2025, logró la apertura del mercado de Medio Oriente para Chaco con su primer envío a Omán.
Fue ese el comienzo de un proyecto que articula a pequeños productores ovinos y caprinos de El Impenetrable con destinos en el exterior, particularmente aquellos que valoran algunas proteínas descartadas por el consumidor local y abren un nuevo frente de comercialización.
Esta semana, partió el segundo de los siete primeros embarques programados, y desde la localidad de Pampa del Infierno, cabecera de Almirante Brown, el frigorífico concretó el envío de 22 toneladas de cabras de descarte congeladas hacia Arabia Saudita.
De acuerdo con lo informado por el medio Agroperfiles, el envío fue resultado de la faena de unas 1200 cabras adquiridas a familias productoras de la región y es parte de un esquema que proyecta la apertura hacia otros destinos como Marruecos, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.
Semanas atrás, el propio ministro de producción chaqueño, Oscar Dudick, había señalado que, de aquí en adelante, el objetivo es completar un contenedor cada 20 días, y, por lo tanto, comercializar aproximadamente 400 animales por semana.

La operatoria se enmarca en una búsqueda de recuperar parte de la producción ganadera chaqueña, golpeada por años de dificultades climáticas, inseguridad y caída sostenida del stock. A eso se suma que algunas de las medidas de apoyo financiero, que otorgaba la famosa Ley Ovina (25.422) fueron discontinuadas con la disolución de esa norma en junio del 2025.
De este modo, se reflota el Prograno, un programa provincial destinado a reactivar y fortalecer la ganadería caprina y ovina- sobre todo de El Impenetrable- brindando asistencia técnica, sanitaria y mejorando la comercialización.
La apertura hacia mercados internacionales, capaces de absorber incluso lo que internamente es considerado “descarte” avanza en esa dirección: permite a pequeños y medianos productores de la región contar con un destino conde colocar su proteína, agrega valor local mediante la faena y, desde ya, genera divisas.
El frigorífico de Pampa del Infierno fue puesto en funcionamiento nuevamente a fines del año pasado mediante un convenio entre el gobierno provincial, la cooperativa Trento Chaqueña -que lo operaba originalmente- y la empresa Ovechás, que fue la que tomó el control de las instalaciones.
Cuenta con una capacidad de 80 cabezas por faena, un reservorio de 15.000 litros y la adaptación para faena y exportación de ganado bovino, caprino y ovino con certificación Halal y Kosher. Son requisitos fundamentales para acceder a mercados orientales, como el de Arabia Saudita u Omán, los primeros dos destinos de los embarques ya programados.





