En Saladillo, los productores volvieron a poner bajo la lupa el estado de los caminos rurales y, sobre todo, el destino de los fondos que recauda el municipio a través de distintas tasas.
Tras las inundaciones del año pasado, que pusieron en evidencia la falta de mantenimiento de esas vías transitables, los productores comenzaron a movilizarse y, en mayo pasado, realizaron una importante asamblea en la que se decidió avanzar en el plano legal.
Ignacio Bustingorri, presidente de la Sociedad Rural y productor en Saladillo, fue uno de los que no pudo entrar durante meses a su campo por no contar con la red vial en condiciones.

“Estuvimos 9 meses saliendo y entrando con el maíz o con la hacienda por arreo”, relató. Para el dirigente, ese aislamiento genera costos que muchas veces no aparecen en ninguna planilla: “Son costos indirectos que no ponemos en la cuenta, pero la situación fue muy complicada”.
Tras la asamblea, se decidió presentar un pedido de informes al municipio para conocer el destino de distintas tasas, entre ellas la tasa vial y también la de guías y traslado de hacienda. El análisis de la información oficial derivó en un reclamo más amplio.
Según Bustingorri, durante 2025 la Red Vial recaudó unos 1.250 millones de pesos y, de acuerdo con la información municipal, ese dinero vuelve a los caminos entre gastos directos e indirectos. Pero el problema aparece con la tasa de guías: “Por guías se recaudan 1.100 millones, o sea, casi lo mismo, y a los caminos no vuelve nada o muy poco”.

El dirigente también cuestionó el cobro de un 0,5% sobre las ventas realizadas en remates de hacienda en el predio de la Sociedad Rural. Aseguró que, en operaciones que pueden superar los 2.000 o 3.000 millones de pesos, el municipio percibe una suma importante, pero “sin ninguna contraprestación a los productores”.
Luego comentó que el cobro de esa tasa se sustenta en una ordenanza que remite a un decreto ley provincial de 1970 que ya fue derogado. A esto sumó el sellado provincial que, según explicó, lleva la carga sobre las operaciones de hacienda hasta alrededor del 1,5%.
El reclamo ya tomó el camino judicial. “Vamos a presentar una acción declarativa para que la Justicia diga si corresponde o no corresponde el pago de esos tributos cuando no hay contraprestación alguna”, anticipó.
La Rural también buscará discutirlo directamente con el intendente y los concejales. Bustingorri remarcó que no buscan recuperar lo cobrado en años anteriores ni desfinanciar al municipio, sino modificar el esquema hacia adelante. Incluso recordó que presentaron un proyecto de ordenanza para eliminar progresivamente la tasa de guías, pero que nunca obtuvieron respuesta.
“Hace un año y medio que estamos con este reclamo y todavía nadie nos ha podido responder cuál es la contraprestación que nos da el municipio”, cuestionó.
La tensión con la política municipal creció luego de que la entidad recibiera, ante un pedido de apenas una docena de preguntas, unas 15.000 hojas de documentación. “Nos respondieron dándonos 15.000 hojas de información y dijeron: ‘Búsquenla ustedes, ahí están las respuestas’”, contó.
Para Bustingorri, el problema excede a un gobierno o a un partido político. “No importa quién gobierne, no importa de qué color sea político. Lo que estamos pidiendo es eficiencia en el gasto público”, sostuvo. Y resumió el planteo de los productores: “Si vamos a cobrar algo, que tenga fundamento y esté dentro de la legalidad. Y si lo cobrás, que se destine al fin para el cual lo cobrás”.
El dirigente asegura que el reclamo seguirá adelante pese a la falta de respuestas políticas. “Llevamos un año y medio y no tuvimos nada de respuesta. Lo único que hacen es enojarse cuando uno pregunta”, afirmó. Mientras tanto, los productores de Saladillo advierten que, aunque el clima haya dado una tregua, los problemas estructurales de los caminos rurales siguen sin resolverse.




