En 9 de Julio, localidad que nuevamente se convierte en epicentro de las inundaciones, las principales entidades agropecuarias y productores autoconvocados se habían puesto de acuerdo en discutir la conformación de una Comisión Vial. Ese órgano, sería el que, a futuro, defina cómo gestionar los fondos municipales destinados a los caminos rurales y establezca el plan de obras por el que reclaman los vecinos y la producción.
Aún en ciernes, el proyecto para crear la comisión se discute con legisladores y con el propio Ejecutivo local. Aunque impulsado inicialmente por la Sociedad Rural local, afiliada a Carbap, también se habían sentado en la mesa la Sociedad Rural Argentina, Coninagro, Federación Agraria y productores independientes.
Pero, días atrás, los federados decidieron pegar el “portazo” y bajarse de la discusión, acusando que empieza a teñirse de un tinte electoralista y se aleja de las prioridades de la producción. “Acá el que se va, se va. Nosotros seguimos trabajando, esto no se desarma”, responden desde el interior de la mesa, donde confían que la conformación de la Comisión Vial será un hecho pronto.
La gesta, en realidad, parte de proyectos diferentes. Por el lado de la Federación Agraria, la propuesta era avanzar hacia un esquema de manejo privado mediante un consorcio caminero. Desde la Sociedad Rural plantearon la conformación de una Comisión Vial donde todos los sectores, inclusive el Ejecutivo, decidan cómo administrar los fondos de la tasa Vial y en qué trabajos volcarlos.
Esta última idea fue la que se impuso, y la que motivó una serie de encuentros en donde recién ahora se empezarán a discutir los puntos clave. Algunos de ellos, por ejemplo, son el porcentaje de la tasa que tendrá afectación y el relevamiento sobre la red de caminos, para el posterior diagnóstico y planificación.
De esa “mesa de ordenanza”, que luego escribirá el proyecto para crear la comisión, decidió irse la Federación Agraria días atrás, tras votar la decisión junto a sus afiliados y apuntar directamente a la Sociedad Rural: “Ellos imponen y no escuchan a nadie, no aceptan sugerencias de nadie ni están dispuestos a trabajar con otros sectores que no sean los aportantes de la tasa vial”, habían dicho a Bichos de Campo.
“Esa es una posición que toman ellos, pero el resto seguimos trabajando. Recién ahora la mesa va a empezar a trabajar en el punteo y la discusión de la ordenanza”, señalaron desde la vereda de enfrente.

Los ruralistas ya presentaron la propuesta a la intendente María José Gentile y ahora lo discuten en el Concejo Deliberante. Allí, el otro “faltazo” lo aporta el del bloque de La Libertad Avanza, el único de los espacios del Legislativo que decidió directamente no formar parte de la discusión que propuso la producción.
“Es una falta de respeto para los ciudadanos que los eligieron, porque deberían representar su voz. Pueden expresarse en contra, si lo desean, pero directamente no sentarse a discutir es inaceptable”, calificaron desde la mesa de negociación.

El acuerdo generalizado es que, una vez conformada, la Comisión Vial administre los fondos destinados a los caminos rurales, quitándole discrecionalidad al municipio, un aspecto que ha suscitado polémicas en ese y muchos otros distritos del interior provincial. De ese modo, los productores limitan en parte la injerencia política sobre recursos clave para sostener la infraestructura.
“El trabajo es en conjunto, pero las decisiones las tomaría la comisión vial”, explicó uno de los ruralistas involucrados.
Hasta el momento, ya sentaron sus posiciones desde el Ejecutivo y los jefes de bloques del Concejo Deliberante. El próximo paso será discutir punto por punto el articulado de la ordenanza. “Tenemos que ver a dónde llegamos, si realmente sale como está presentado o habrá algunos puntos que se podrán llegar a modificar. En función de eso veremos qué viabilidad tiene”, agregaron, con expectativas de que, a pesar de la polémica reciente, ese órgano esté en funcionamiento más temprano que tarde.





