El desfile de sacos y tapados largos volvió hoy a la calle Florida, en pleno microcentro porteño. La razón fue la reapertura de la antigua y muy paqueta Residencia Peña, una casona diseñada por el arquitecto belga Jules Dorma como residencia para la familia Peña-Blaye, que entre 1924 y 2021 fue la sede central de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
La razón de la mudanza, según se dijo en su momento, fue la búsqueda de un edificio más moderno, y el terreno que la entidad tenía lindero al predio de Palermo resultó ideal para iniciar con un desarrollo edilicio. Pero lo cierto es que aquella vieja casa, clasificada por la Ciudad de Buenos Aires como una de las de mayor patrimonio arquitectónico, tenía grandes costos de mantenimiento. Fue la rotura y caída de uno de los vidrios del gran vitraux del salón central, junto a las filtraciones de agua en días lluviosos, el que le puso la puntada final a la mudanza.
Pero el momento de volver llegó. Desde el próximo 9 de julio, los detentores de sacos y tapados largos vinculados a esa entidad, así como cualquier transeúnte o turista curioso, podrán visitar la que desde ahora se llamará Casa República, y que incluirá distintas propuestas gastronómicas y culturales.
Detrás del proyecto se encuentra un grupo de cinco inversores, entre los que se destaca el cocinero y ex diputado de la provincia de Buenos Aires, Martiniano Molina, quien será el encargado de conducir el restaurant principal, que estará complementado por una cafetería y un bar de autor.
En los últimos años, los proyectos en torno a esta casona fueron de los más variados. En charla con La Nación en 2023, Raúl Etchebehere contó que se planteó desde su uso como espacio para desarrolladores Agtech, hasta incluso como sede de la policía Turística, por encontrarse en un punto neurálgico de la ciudad, en Florida 460, entre Corrientes y Lavalle.
Pero la idea de Casa República prendió más, sobre todo por ser sugerencia de un propio miembro de la comisión directiva actual.
“Vender esto nunca fue opción y se barajaron un montón de ideas, que por distintas razones no cuajaban. En un momento planteé mi relación con Martiniano y propusimos hacer algo de tinte gastronómico, que también sirva para albergar actividades culturales, y gustó”, contó Fernando Hernández a Bichos de Campo, director de Relaciones Institucionales de la SRA.
“Esto va a seguir siendo de la Rural pero con un contrato de explotación, permitiéndole a la entidad un usufructo”, aclaró a continuación.
Por su parte, Molina señaló a este medio que la visión está puesta en que sea un “recorrido cultural por la historia de Argentina, por todo lo acontecido y todo lo que lo vincula al campo”. En tal sentido, aseguró que la carta gastronómica apunta a unir lo tradicional con lo moderno, y a usar material primas ciento por ciento de origen nacional.

Durante el acto de lanzamiento, Nicolás Pino, presidente de la SRA, destacó que la reinauguración se lleve adelante durante la celebración de los 160 años de la entidad, lo que les permite recuperar la historia y proyectar hacia futuro.
“Hoy volvemos a ver en pie un espacio que forma parte de nuestra memoria institucional y de la identidad de la ciudad, preparado para proyectarse hacia el futuro. Para la SRA, este lugar tiene un significado muy especial, ya que fue escenario de encuentros, debates, decisiones y momentos importantes en la historia. Creemos que preservar no significa inmovilizar, significa encontrar la mejor manera de proyectar hacia el futuro aquello que recibimos de generaciones anteriores”, afirmó Pino.
“Estamos convencidos de que este será un espacio donde la tradición y la innovación convivirán mostrando lo mejor de nuestra cultura y fortaleciendo el vínculo entre el campo, la ciudad y la sociedad en su conjunto. Gracias por asumir este desafío de recuperar este patrimonio arquitectónico y transformarlo en una propuesta innovadora, respetando siempre su historia y su decencia”, sostuvo luego.
El corte de cintas y el descubrimiento de la placa conmemorativa contaron con la participación del ex presidente Enrique Crotto, junto a Mercedes Miguens y Dolores Biolcati, esposas de dos ex presidentes.

La perla de la jornada fue la presencia de Marcos Pereda, vicepresidente y contrincante electoral de Nicolás Pino, que acompañó el acto desde la primera fila pero que no fue invitado ni al corte ni a la foto oficial.
“Somos, ante todo, educados. Se lo invitó como a cualquier socio, pero no tenía participación en el acto”, marcaron desde el ala de Pino a Bichos de Campo.




