Los precios del ganado para la faena vienen cayendo. La baja es de entre 10% y 12% según la categoría, desde marzo a esta parte en términos nominales y de casi 20% términos reales y no se ven perspectivas de mejoras en los próximos meses.
Sucede que los feedlots tienen más de 2,2 millones de cabezas en engorde y gran parte de eso saldrá a venta en los próximos meses. Pero los más importante esta vez no es la oferta sino el bajo poder de compra de la demanda interna y la falta de competitividad de la exportación.
La demanda local impone sus condiciones en el negocio y eso refleja en los precios. Así lo indicó el consignataria Juan Pedro Colombo y de la firma Colombo y Magliano que esta semana festejó 87 años de actividad en el Mercado Agroganadero de Cañuelas.
“Los precios de los terneros de invernada están más tranquilos por el ajuste del valor del ganado para la faena, pero la cría sigue mostrando fortaleza y se observa una sostenida demanda de vientres”, indicó.

“En la cría creo que hay una buena demanda de vientres en general, mostrando el interés que hay en la actividad”, resumió Colombo al analizar el escenario actual. Según explicó, la búsqueda de vaquillonas, vacas medio uso, terneras y vientres para entorar refleja que muchos productores siguen apostando a ampliar rodeos o incorporar carga en establecimientos que habían reducido su stock.
Para el consignatario, este interés responde tanto a la apertura de nuevas áreas ganaderas como a la necesidad de recomponer existencias. “Se nota que hay interés en esas categorías. Los precios están con buen ritmo”, afirmó.
La otra cara del mercado es la invernada. Allí, la corrección registrada en los valores del ganado gordo terminó trasladándose a los terneros y terneras. “La baja en los precios del gordo repercutió en la invernada, donde bajó en algunas categorías hasta 500 o 600 pesos por kilo tanto en machos como en hembras”, señaló.
Colombo agregó que en las regiones del norte del país la demanda también se muestra más cautelosa. “Estamos en pleno invierno y todo lo que es recría de campo tiene menos volumen. Los compradores son mayoritariamente feedloteros, recriadores o engordadores”, describió. En ese contexto, consideró que la invernada está transitando “un momento de precios estables”.
Respecto del negocio de la faena, indicó que los valores se mantienen relativamente firmes aunque sin sobresaltos. Según explicó, la industria exportadora dispone actualmente de hacienda propia proveniente de corrales de engorde y completa sus necesidades con compras en el mercado.
“Tenemos buenos valores a nivel internacional, pero acá en Argentina los precios están estables”, sostuvo. En ese sentido, ubicó al novillo de exportación entre 7.500 y 7.800 pesos por kilo carcasa, según la categoría y el destino comercial, mientras que la vaca se mueve entre 6.000 y 6.500 pesos.
En el consumo interno, en tanto, la demanda continúa condicionada por el comportamiento del mercado doméstico. “Los días que hubo lluvia y la entrada fue menor se reactivó un poco, pero no hubo valores fuera de lo habitual. Apenas algún 2 o 3% arriba”, explicó.

Las conclusiones surgieron luego del tradicional remate aniversario que la firma realizó en el MAG de Cañuelas. Allí se comercializaron cerca de 1.500 cabezas para faena y se desarrolló además una actividad conjunta con las asociaciones de las razas Brangus y Angus, incluyendo ventas presenciales y virtuales de hacienda proveniente de distintas regiones del país.
“Fue una linda jornada en el mercado, con mucha participación de clientes, representantes y toda la cadena comercial”, destacó Colombo.
De cara a los próximos meses, el consignatario se mostró optimista especialmente por el dinamismo que espera en los remates de reproductores. “Ahora empiezan los remates de cabaña y ahí se muestra mucha genética destacada, con plazos especiales y facilidades comerciales”, indicó





