La poderosa Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA), que agrupa a las grandes exportadoras de limones de Tucumán y otras provincias de esa región, advirtió que corre peligro la temporada 2026 por los problemas que se están registrando en la provisión de gas a las plantas de empaque.
ACNOA, en un comunicado, aseguró que ve “con profunda preocupación que la falta de suministro de gas natural y la escalada desproporcionada de los costos energéticos, ponen en riesgo inminente la continuidad de la zafra y la campaña productiva 2026 en toda la región”.
La entidad recordó que tras “gestiones de urgencia” realizadas en mayo pasado con apoyo del gobierno de Tucumán ante la Secretaría de Energía de la Nación, se llegó a una serie de compromisos de abastecimiento para la Zona Norte del País, pero estos “se han visto gravemente resentidos por el nuevo reordenamiento energético nacional”.
En Tucumán, Salta y Jujuy, la “zafra” de limones comienza generalmente en abril y se extiende hasta septiembre, aunque en ocasiones puede adelantarse a marzo o extenderse hasta octubre según las condiciones climáticas y la demanda. Los meses de mayor actividad suelen ser julio y agosto.

A mediados de mayo, por intervención del gobernador de Tucumán Osvaldo Jaldo, y del propio ministro de Economía Luis Caputo, la Secretaría de Energía asumió el compromiso firme de intervenir, en un plazo de 72 horas, ante productoras y comercializadoras de gas para asegurar que el gas proveniente de la Cuenca Norte (con un volumen estimado de 2,5 millones de metros cúbicos diarios) sea volcado de manera efectiva y concreta a las industrias citrícolas y azucareras del NOA y a precios razonables.
Pero ese escenario no se habría cumplido.
“Actualmente las industrias de Tucumán enfrentan restricciones severas, habiendo ingresado las plantas procesadoras en un esquema de ‘Rampa 0’, hasta nuevo aviso. Esta situación obliga a las Industrias citrícolas a evaluar la alternativa drástica de detener por completo sus operaciones, ya que la disponibilidad de Gas de Cuenca Norte, que se pudo conseguir el mes pasado, no es suficiente para sostener los procesos productivos”, enfatiozó el comunicado.
Las limoneras también apuntaron que “la actual política del país obliga hoy al sector productivo a volcarse al mercado internacional para adquirir Gas Natural Licuado (GNL)”, una medida que tampoco consideran viable.
“Esto representa un impacto económico inviable: el precio internacional del GNL escaló hasta los 24 dólares por millón de BTU, cuadruplicando e incluso quintuplicando los costos del gas de red competitivo necesarios para sostener la actividad”, explicó ACNOA, que se explayó: “Para el sector citrícola, procesar bajo estos valores internacionales de crisis representa una pérdida pura que destruye la competitividad y resulta imposible de trasladar al precio final de nuestros productos de exportación”.

En este sentido, y cuando promedia la campaña de cítricos 2026, la entidad advirtió que “el freno total o parcial de la industria del limón paralizará las exportaciones y el ingreso de divisas en el momento más crítico de una zafra que es netamente estacional”.
Y añadió: “El impacto social será inmediato y devastador, ya que afectará de manera directa a 50.000 trabajadores directos e indirectos; al tratarse de una actividad de temporada, la pérdida de la cosecha actual representa un daño económico que ya no podrá recuperarse en el resto del año”.
El final del comunicado está cantado: “Desde ACNOA solicitamos con extrema urgencia la intervención efectiva de las autoridades nacionales, provinciales y de las distribuidoras energéticas para restablecer la capacidad firme asignada y asegurar tarifas razonables que impidan el cese de una actividad que es el motor económico del Noroeste Argentino”.





