El novillo uruguayo alcanzó esta semana un valor histórico de 6 dólares por kilo carcasa, un precio que refleja la combinación de una oferta ajustada y una fuerte demanda internacional. El salto fue de 20% en lo que va del año cuando arrancó en 5 dólares el kilo gancho, según explicó Rafael Tardáguila, director de Faxcarne, quien agregó: “hace dos años atrás el novillo valía 4 dólares, por lo que el incremento fue de 50%”.

El analista indicó: “Llegamos a un valor histórico esta semana, nunca se había alcanzado este precio, el mercado mundial sigue muy ávido por esta proteína animal, con una demanda especialmente intensa desde Estados Unidos y una oferta relativamente escasa”.
Para Fausto Brighenti, productor CREA y exportador argentino de carnes, lo ocurrido en Uruguay es una referencia concreta de lo que podría suceder con el novillo argentino. “En Argentina tuvimos precios de 6,30/6,35 dólares por kilo gancho de novillo en el inicio del año y hacia allá vamos”, consideró.

Brighenti aclaró que la Argentina atraviesa un escenario diferente al de otros años porque la producción está cada vez más vinculada al mercado externo. “Este año tenemos la particularidad que los sistemas de producción argentinos están más atados a la exportación que al mercado interno”, señaló.
La exportación manda en el negocio. La faena de los frigoríficos nucleados en el Consorcio de Exportadores ABC ya representa el 41% del total, pero si se agregan otras empresas que no están en esa cámara los exportadores acumulan el 50%. Esta situación resta oferta para el consumo interno y está dando cuenta de un cambio muy importante en el negocio cárnico argentino.

Brighenti cree que entre fines de septiembre, es decir a un mes vista de hoy, se podrá empezar a ver también que nos acerquemos a los valores uruguayos. Incluso proyectó que esa convergencia podría llevar el precio del novillo argentino “a cerca de 9.000 pesos por kilo vivo en el último trimestre del año lo que implicaría un incremento en pesos de 10% y más aún el dólares si el tipo de cambio no sube”.
El exportador productor también espera que la firmeza no quede limitada al precio de la hacienda, sino que se traslade a la carne. “Precios para arriba en la hacienda, ahora en Uruguay, y eso va a pasar en Argentina. Y los precios internacionales también, para mí, van a estar al alza”, afirmó convencido.
En su visión, la restricción de oferta será cada vez más determinante: “Hemos vivido estos últimos 24 meses con una tracción desde la demanda. Ahora la tracción en precios que seguirá al alza será en restricción de oferta”.

En tal sentido, Tardáguila señaló que los cuatro países del Mercosur atraviesan una etapa en la que resulta más conveniente retener vientres, lo que reduce la cantidad de animales disponibles para faena.
El impacto ya es cuantificable. En los primeros siete meses del año, el Mercosur faenó cerca de 2 millones de cabezas menos que en igual período de 2025, equivalentes a unas 500.000 toneladas de carne vacuna que dejaron de producirse. La caída se repartió entre los cuatro países: unas 700.000 cabezas menos en Argentina, una baja algo superior en Brasil, cerca de 300.000 en Paraguay y unas 200.000 en Uruguay.
“Hay una caída bastante generalizada en los cuatro países del bloque”, resumió Tardáguila. Para el especialista, esa menor producción agrega un nuevo factor alcista a un mercado internacional que ya venía mostrando precios récord.




