Desde 2024, cada 23 de agosto se celebra el Día Internacional del Guanaco, una fecha creada para concientizar sobre la importancia de esta especie sudamericana. Pero entre los productores patagónicos la fecha está lejos de significar una celebración.
Mientras las organizaciones conservacionistas ponen el foco en preservar sus poblaciones y ambientes, en provincias como Santa Cruz los ganaderos advierten, desde hace tiempo, sobre su fuerte crecimiento y la competencia que eso genera por los recursos naturales. La principal especia afectada es a ovina, cuya producción se encuentra hace año en retroceso.
Un reciente estudio realizado por el Consejo Agrario Provincial (CAP) de Santa Cruz y la organización de conservación de la naturaleza WCS Argentina arrojó datos contundentes: a diez años del último relevamiento, la población de este animal silvestre se duplicó pasando de 1 millón de cabezas a 2 millones.
El trabajo, que contó con la participación de investigadores del Conicet y tomó como referencia los relevamientos terrestres realizados en 2023, estimó que el guanaco se encuentra en el 82% de la superficie provincial, equivalente a unos 200.280 km². Su pico máximo de existencias lo alcanza en la estación fría (abril-septiembre), para luego descender a 1.8 millones de cabezas durante la estación cálida (octubre-marzo).
Aún así, desde WCS insisten en su rol dentro de la cadena natural: es una de las principales presas del puma y sus restos sirven de alimento para especies como cóndores y zorros. También sostiene que su forma de desplazarse y alimentarse contribuye al funcionamiento de los pastizales.
Además, a escala sudamericana, la organización advirtió que la situación histórica de la especie está lejos de ser holgada. Según estimó, en los últimos 200 años su población cayó desde varias decenas de millones de individuos hasta alrededor de 3 millones y que actualmente ocupa apenas el 40% de su distribución original.
En la vereda de enfrente, los ganaderos santacruceños alertan que de las 6 millones de cabezas ovinas que supieron tener, hoy restan apenas 2 millones. Esa caída responde a un conjunto de factores que incluye problemas climáticos y económicos, sequías, predadores y campos que fueron quedando fuera de producción, aunque también apuntan al crecimiento del guanaco como un factor de competencia por los pastizales.
César Guatti, productor y dirigente de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS), había planteado recientemente a Bichos de Campo que la fuerte presencia de guanacos obliga a repartir un recurso forrajero limitado y condiciona la cantidad de ovejas que pueden sostenerse sin degradar los campos.
Esto es reconocido por la propia WCS, que señala que uno de los grandes desafíos es encontrar herramientas para que ambas actividades puedan convivir. Por eso trabaja con productores patagónicos en la planificación del pastoreo además de promover sistemas que reduzcan la competencia por el agua.
Otra alternativa que viene ganando terreno es la de su aprovechamiento sostenible. Una alternativa es la de su fibra, para lo cual en distintos puntos de la Patagonia se ensayan sistemas de captura, esquila y liberación de guanacos bajo protocolos de bienestar animal.
En el caso de la carne, Santa Cruz tiene en marcha el Plan para el Manejo del Guanaco, que en 2025 alcanzó los 10.294 ejemplares faenados.
El informe técnico presentado en enero por el CAP mostró que unos 10.072 se aprovecharon bajo la modalidad de arreo, encierre y transporte en pie a planta de faena; 193 ejemplares mediante manejo en silvestría con arreo, encierre, esquila y liberación; y 29 animales bajo la modalidad de captura mediante caza comercial con procesado artesanal.





¡Y dale con verso de la “sobrepoblación” de guanacos!
No cambian más!
Encima ya faenaron 10.000 guanacos silvestres los criminales.