El INTA se prepara para finalizar el año de su aniversario número 70 con casi 1800 trabajadores menos que en 2024, algunas designaciones escandalosas e importantes cambios estructurales.
Tras el ingreso de dos ex funcionarios del Enacom al organismo, sin concurso público y en un proceso teñido de sospechas, ahora 5 provincias buscan renovar sus directores regionales, con puestos vencidos desde hace casi un año, y retomar lentamente una agenda “normal” en medio de varios procesos atípicos.
Con los concursos publicados este martes, queda en claro que para los profesionales que trabajan por derecha, que siguen apostando por la investigación pública y que no llegan “a dedo” desde otras dependencias, las reglas son claras: será por concurso público y con requisitos estipulados.
Tal como consta en el Boletín Oficial, el INTA abrió hoy las vacantes para cubrir el puesto de directos en el centro regional Catamarca-La Rioja, con sede en Valle Viejo, en el de Corrientes, con sede en la capital provincial y en de La Pampa-San Luis, instalado en Santa Rosa.
Según explicaron altas fuentes del organismo a Bichos de Campo, se trata de concursos que están vacantes hace ya varios meses por vencimiento de los mandatos, iniciados en 2021 y pautados para finalizar en 2025.
En un año sin dudas atípico para el organismo, en el que el Consejo Directivo tuvo poca injerencia en las decisiones de la conducción, estos puestos quedaron debajo en el orden de prioridades. Los retiros voluntarios y la necesidad de recortar la planta de personal se impusieron por sobre la búsqueda de reemplazos a los directores de importantes regiones productivas.
“En algunos casos quedaron acéfalos por el retiro voluntario, pero todos estos concursos se aprobaron para llevarse a cabo antes de ese proceso. Si terminó ocurriendo recién ahora fue por problemas administrativos”, explicó un importante referente del instituto a este medio.
Las últimas semanas se conoció el caso de Daniel Alfredo Neira, el funcionario de Enacom que fue indemnizado por 110 millones de pesos antes de ingresar al INTA por la puerta de atrás. Muy similar al de Héctor Rolando Rodríguez, otro ex empleado de esa dependencia que se sumó al instituto de manera transitoria y sin concurso público, contrario a lo que está estipulado para cada nuevo ingreso en esa importante planta de empleados.
Dichas designaciones, que se suman a una extensa lista de otros funcionarios con situación todavía irregular, motivaron una denuncia penal desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que acusa una maniobra por presunto fraude contra la administración pública y violación a la ley de empleo público. Tras el escándalo, el Consejo Directivo decidió apartar a Neira de su cargo pero ratificó la designación de Rodríguez como gerente de Compras.
En paralelo, el último retiro voluntario del INTA culminó con casi 900 empleados adheridos, bajas que se suceden a muchas otras acumuladas en estos últimos 3 años. Y muy por debajo en las urgencias administrativas quedó la designación de los sucesores en los centros regionales, sostenidos en parte por directores que hasta ahora siguieron cubriendo sus puestos de manera interina.

En el centro regional Catamarca-La Rioja le buscan reemplazo al ingeniero agrónomo Daniel Nilo Moriconi, cuya designación fue oficializada a fines del 2021 luego del trabajo que allí ejerció José Luis Riedel.
En la dependencia de La Pampa-San Luis quien deja su cargo como director regional es
el médico veterinario Jorge Luis Reynals. Y en Corrientes, por su parte, lo hace su colega José Francisco Rafart Anton. En su caso, Rafart había finalizado su mandato en 2025 y, según explicaron desde esa regional a Bichos de Campo, “continuó en funciones como director interino hasta hace un par de meses atrás”.
Pero además de los retiros voluntarios, que se sumaron a las “demoras administrativas”, en los centros regionales también se sintió el coletazo del cierre de agencias de extensión, otro de los procesos de recorte que avanzó este año.
Luego de largos meses en los que el grifo de salida funcionó a pleno, el INTA retoma su proceso de designación de autoridades, y vuelve a abrir un concurso público.
Según consta en el Boletín Oficial, en los tres casos las condiciones serán las mismas. Se prevé el ingreso a la planta permanente, en el grupo profesional Clase A y nivel 13, para cubrir los puestos de director de los centros regionales. Entre los requisitos se exige título de grado universitario de duración no inferior a 4 años, preferentemente título de posgrado, 10 años de experiencia profesional y 6 años en funciones directivas o gerenciales.
Respecto al método de selección, se clara que habrá una “evaluación de antecedentes académicos y profesionales, y para quienes resulten preseleccionados, evaluación psicotécnica, presentación de una propuesta de gestión y entrevista”.
Con la firma del directos Juan Ignacio Erquiaga, las convocatorias publicadas hoy aclaran que las inscripciones se recibirán entre el 28 de octubre y el 12 de noviembre y que serán evaluadas por juntas de selección que estarán integradas por representantes del Consejo Directivo, los consejos regionales y el director nacional.
“La Junta de Selección elevará el orden de mérito y una terna con los tres postulantes mejor puntuados, entre quienes la autoridad competente podrá efectuar la selección”, señalaron.
Todos estos son aspectos contemplados en los procedimientos administrativos ordinarios dentro del organismo, que, claro está, no rigieron para las “designaciones transitorias” que la conducción impuso semanas atrás. Sí lo harán para los profesionales de carrera, muchos de los cuales soportan hace meses que, paradójicamente, se los tilde a ellos de “ñoquis”.





