Los frigoríficos que operan mayormente en el consumo interno están atravesando una crisis que tiene diferentes orígenes. Por un lado, este año cayó 10% la faena vacuna, lo que incrementa los costos fijos y el costo en definitiva por res faenada. También hay subas de costos en los rubros salariales y energéticos, sobre todo en el combustible, y vale aclarar que gran parte del reparto de carne en provincias como Córdoba o santa Fe está a cargo de las mismas plantas de faena.
Por por otra parte, el recupero de la venta de subproductos (cuero y menudencias) es bajo y eso les reduce aun más el ingreso. Y lo que es más grave, el poder de compra del consumo interno cayó fuerte, y eso se refleja en el estancamiento del precio de la carne en abril y mayo, que luego se tradujo en caídas de los precios del ganado que es de 11% en los últimos tres meses.
Sebastián Bendayán, gerente de Cafrisa, la cámara de frigoríficos santafesinos, dijo que esta situación “está llevando a que cada vez más los frigoríficos hacia la faena porcina, actividad que está en expansión, porque se necesita incrementar la utilización de la infraestructura, ya que hay mucha capacidad ociosa, para bajar costos y porque la carne porcina ganó espacio en plato de los argentinos”.

El referente de los frigoríficos santafesinos agregó: “La carne vacuna dejó de ser la vedette del consumo, hoy la población cada vez opta más por el pollo o el cerdo porque tienen precios más competitivos y porque el salario no da. No significa que el precio de la carne sea elevado, el problema es que la gente no la puede pagar”.
El consumo de carne de pollo llega a los 50 kilos, el de carne de vacas está en 45 kilos y el consumo de cerdos, computando lo que se vende de forma irregular y lo que se importa, llega a los 24/25 kilos por habitante.
Bendayán dijo que los frigoríficos de la provincia buscan “ver el vaso medio lleno de la situación y por eso redoblan la apuesta y se diversifican, tratan de volverse mixtos, así como lo hicieron los exportadores que se metieron también con el consumo interno”.
Por otra parte, dijo que desde Cafrisa trabajan con las autoridades provinciales en la mejora de la matriz impositiva “para bajar costos, por los números son muy finitos, antes la inflación licuaba costos, ahora el 1% para arriba o para abajo te cambia todo”.
Por eso consideró “clave avanzar en esa línea con las autoridades provinciales ya que ingresos brutos es un impuesto que se transformó en un verdadero flagelo”.




