Los sectores patronales de la industria aceitera, del cual dependen la mayor parte de las exportaciones argentinas, abrieron el paraguas a una semana del final de la conciliación obligatoria dictada días atrás, tras un sorpresivo paro dictado por los gremios de esa actividad en reclamo de mejores salarios.
“Estamos entrando en la última semana de la conciliación obligatoria, que vence este próximo jueves 18. Hemos pedido a la Secretaría de Trabajo que nos convoque formalmente este martes junto a ambos sindicatos aceiteros para lograr una negociación salarial real, que hasta el día de hoy no ha sucedido dado que nunca hubo voluntad de negociación”, se lamentó Ciara-CEC mediante un comunicado.
De todos modos, el sector empresario no se movió una coma de su propuesta original. “Ya anticipamos aumentos salariales por un 13.8% desde enero de este año y recién ahora la inflación consolidada llegó al 14.7%. Este mes la diferencia es menor al 1%, por lo que a partir del próximo mes se irá actualizando el salario en base al índice de inflación del INDEC como se hace todos los años”, manifestó
Para la entidad que agrupa a las agroexportadoras, con esa mejora desde el mes próximo “en conclusión nadie pierde su poder de compra y de vida, en salarios promedios que se encuentran en 4.8 millones de pesos mensuales”. En rigor, la actividad aceitera es una de las que mejores niveles de salarios paga a sus trabajadores.
El 27 de mayo pasado, los trabajadores de la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) y del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA) iniciaron una sorpresiva medida de fuerza por tiempo indeterminado en el marco de reclamos salariales. En las primeras horas de la tarde, frente al peligro de paralización del complejo agroexportador, las autoridades laborales dictaron la conciliación obligatoria que vence en los próximos días.
“El compromiso asumido en la paritaria del año pasado indicaba que entre el 27 de abril y el 2 de mayo de este año analizaríamos la evolución de las variables económicas del país y su impacto en el salario para negociar los aumentos necesarios”, señalaron ambos gremios en aquel momento. También argumentaron que “las patronales, que obtuvieron una ganancia adicional de 3740 millones de dólares con la enorme reducción de los derechos de exportación, ofrecieron un aumento salarial de 0% para mayo”.
En aquel momento, la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) señaló que el pedido de los sindicados “es desorbitante” y recordó que el salario promedio del empleo privado registrado ronda los 1,4 millones de pesos, mientras que la categoría inicial aceitera parte de 2,34 millones. Por otra parte, el salario bruto promedio ponderado del sector aceitero alcanza los 4,9 millones de pesos en el presente mes de mayo.
Esas cifras difieren en este nuevo comunicado, que habla de 4,8 millones de pesos como salario promedio en el sector.
Temerosa de que un nuevo paro paralice las exportaciones la semana próxima, ahora la cámara empresaria pidió una reunión de urgencia el martes.
“No lograr un acuerdo salarial siguiendo la inflación va a redundar lamentablemente en menores salarios a partir del pre anuncio de paro de los sindicatos aceiteros. Cada trabajador perderá 160.000 pesos por día; es decir, en una semana laboral sus salarios tendrán una caída de 960.000 pesos, sólo por decisión de algunos dirigentes que miran sus ambiciones políticas y la caja de recaudación de los aportes sindicales y solidarios que suman millones de dólares”.
“En definitiva, trabajemos el próximo martes para hacer una negociación salarial real y sin juegos políticos, siguiendo el índice del INDEC como es habitual”, pidió Ciara-CEC.




