Según el último informe de la Cámara Argentina de Feedlots (CAF) se sigue reduciendo el stock de hacienda en los corrales. La ocupación al inicio de diciembre era de 58%, contra el 60% del mes pasado. Desde agosto que sale más hacienda de los engordes de la que ingresa, y eso se refleja en el índice de reposición que es de 0,88.
Esto tiene que ver con las pérdidas que viene acumulando este tipo de sistema ganadero más intensivo y que obliga a enviar un mayor número de cabezas de ganado a un sistema de recría a pasto. Según el informe de la CAF, el resultado del engorde con granos es negativo en promedio con 2.514 pesos de pérdida por cabeza antes del pago de impuestos y sin tener en cuenta el costo financiero del dinero.
Mirá lo que dice el informe:
Se estima que al menos hasta el otoño próximo habrá poca hacienda procedente de los feedlots, que es la que origina buena parte de la carne con la que se abastece a los grandes centros urbanos. Entre los engordadores a corral dicen que el inicio de la zafa que viene coincidirá con el ingreso a los corrales de la hacienda que muchos productores este año destinaron a las recrías, que se estiran los más posible para que el ganado sume kilos al costo más bajo posible. El pasto es finalmente más económicos que la soja y el maíz.
Según un engordador consultado, en ese esquema productivo el costo por kilo es de 120 pesos por kilo vivo y en el engorde a corral sube a poco más de 200 pesos, cuando el valor de compra del ternero llega a más de 300 pesos por kilo vivo. Justamente el costo del ternero de invernada y la falta de reacción correspondiente del valor del ganado terminado son las variables que más está afectando al resultado del engorde a corral.
Habrá que esperar a que arranque la zafra y unos meses más, hasta marzo o abril, para que parte de esa oferta todavía en recría esté disponible para el mercado. Hasta entonces los ofrecimientos serán reducidos, lo que no significa necesariamente que se produzcan subas significativas y repentinas de los precios del ganado, pues también pesa el debilitado poder de compra de la población.
De hecho, esta semana apareció más oferta en el Mercado de Liniers y la demanda buscó pagar menos y reacomodar márgenes. Lo único que siguió firme fue la venta de la vaca, pero el resto de las categorías cedió entre 2 y 3% respecto del cierre de la semana pasada.
Otro dato importante del informe de la Cámara de Feedlot -y que refuerza lo que estos operadores vienen señalando- es que la descapitalización del sistema se hace más visible en los corrales más chicos. Los que tiene capacidad para 2.000 cabezas tienen una ocupación de solo 37%, los que tienen de 2.000 a 5.000 cabezas de capacidad tienen 52% de ocupación, y los feedlot de hasta 10.000 cabezas tienen 54% de ocupación. Finalmente los engordes más grandes (que superan la posibilidad de encerrar más de 10.000 de forma instantánea) tienen 65% de ocupación.
Las pérdidas acumuladas desde hace meses por el sector llevaron a que muchos engordadores se salieran del sistema y que otros que producían con capital propio terminaran dando solamente el servicio de hotelería, que es liderado por los matarifes y frigoríficos.





