Después de tres años consecutivos de caída, el rodeo vacuno argentino estaría finalmente ante un cambio de tendencia. Así lo analiza Víctor Tonelli, uno de los expertos más consultados sobre ganadería en Argentina.
Tonelli observa señales contundentes de retención de vientre y estima que el stock podría crecer alrededor de 1 millón de cabezas este año, lo que representaría una recuperación cercana al 2% interanual. Pero, además, espera que el proceso continúe en 2027, por el incremento de vientres y un salto en la producción de terneros.
“Probablemente este año tengamos un incremento de 1 millón o más de cabezas en el stock. El dato oficial recién se conocerá en abril del año que viene”, señaló Tonelli.
Para el especialista el principal indicio aparece en la faena, ya que durante diez meses consecutivos cayó el volumen de animales enviados a los frigoríficos. “El año pasado enviamos casi 13 millones y medio de cabezas y este año se va a enviar algo menos de 12 millones y medio. Ahí nomás tenés 1 millón menos enviados a faena”.
A eso se suma la evolución del número de vacas que habrían dejado de caer y eso se refleja en la menor faena. En julio y agosto las ventas de vacas a los frigoríficos cayeron 25% y 27% respectivamente. “Ahí tenemos un efecto de retención muy importante”, explicó.
Para el analista ese dato es muy alentador: “No me sorprendería que los datos de vacunación de la primera vacunación del 2027 estén hablando de una recuperación de 600 o 700 mil vientres más en servicio”, proyectó.
El crecimiento de los vientres, combinado con mejores índices de preñez durante la primavera-verano 2025/26, tendría su correlato en la producción de terneros. “Este año probablemente tengamos 400 o 500 mil terneros más y, a lo mejor, el año que viene en la vacunación estamos contabilizando algo más de 15 millones de terneros, cuando veníamos de 14,5 millones, estimó.
La retención de hacienda también se observa al nivel de las recrías y el estiramiento de los engordes a corral que, como dijo Tonelli, se traduce en una menor faena, pero de animales más pesados, sobre todo en la categoría novillos.
Según explicó, durante 2026 hubo casi 10% más de existencias en los feedlots que el promedio de años anteriores, pero con 7% menos de ingresos de cabezas. Esto supone un alargamiento de los días de engorde, que en algunos casos llega a 35, 40 o 45 días adicionales, con 50 a 55 kilos vivos más y unos 25 a 30 kilos adicionales por res.
El resultado ya se observa en el peso medio de faena. “Argentina venía de un kilo res en 230 kilos aproximadamente. En los últimos meses está en 244”, destacó y a fin de año podría llegar a 250 kilos.
Cabe destacar que un par de años atrás, el peso medio de los animales fue de 225 kilos. De llegar a los 250 kilos el crecimiento sería nada menos que de 10%. En esto tiene mucho que ver la mayor producción de novillos gracias al estiramiento de los procesos de recría y engorde a corral.




