Córdoba decidió juntar dos problemas que suelen abordarse por separado en el campo. La conservación de los caminos rurales y el manejo de los suelos y del agua tendrán desde ahora una misma estructura de gestión en Chucul, departamento Río Cuarto, donde la Provincia creó el primer Consorcio de Gestión de Caminos y Suelos.
La experiencia surgió de la fusión del Consorcio Caminero N°332 Chucul y el Consorcio de Conservación de Suelos N°15 “Al Bol-Chucul”. Es el primer proceso de este tipo que se realiza bajo el marco de la Ley 11.059 y forma parte de una serie de integraciones que Córdoba prevé analizar durante 2026.
La lógica detrás de la iniciativa es bastante sencilla. Un camino rural puede deteriorarse por el agua que baja de los campos, mientras que una mala sistematización de los lotes puede terminar agravando los problemas de escurrimiento y anegamiento sobre los propios caminos. Por eso, la Provincia decidió que ambas cuestiones sean atendidas dentro de una misma organización.
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El nuevo consorcio podrá trabajar dentro de los establecimientos agropecuarios junto con los productores, mediante obras y prácticas de sistematización destinadas a conservar los suelos y ordenar el escurrimiento del agua desde las partes altas hacia las bajas de las cuencas.
Al mismo tiempo, tendrá bajo su órbita las tareas sobre el espacio público, especialmente la conservación y el mantenimiento de los caminos rurales de tierra. Son las vías utilizadas diariamente para sacar la producción, trasladar trabajadores y conectar a las comunidades rurales.
La apuesta oficial es que esa mirada conjunta permita prevenir procesos de erosión y anegamientos antes de que terminen convirtiéndose en problemas mayores para la infraestructura rural.
La experiencia de Chucul será la primera. Según informó el Ministerio de Bioagroindustria, las próximas integraciones se definirán después de evaluar en cada caso su conveniencia técnica y operativa y los beneficios que puedan aportar al desarrollo productivo y a la infraestructura rural.
La escala del problema ayuda a entender por qué Córdoba busca nuevas formas de gestión. La provincia tiene más de 57.000 kilómetros de caminos rurales sin pavimentar, cuya conservación está actualmente distribuida entre 286 Consorcios Camineros, agrupados en 20 Consorcios Regionales.
El sistema forma parte de un esquema de participación público-privada que Córdoba viene utilizando para sostener su infraestructura rural. A esa red de consorcios se sumó desde fines de 2019 el Programa de Pavimentación, Mejora y Sistematización de Caminos Rurales, creado a partir de la Ley 10.546 y del Consorcio Caminero Único.
El financiamiento también tiene un componente específico. Buena parte de estas políticas se sostiene mediante el Fideicomiso para el Desarrollo Agropecuario (FDA), creado por la Ley 10.679 y constituido con el 98% de la recaudación del Impuesto Inmobiliario Rural. Ese fondo financia obras y programas vinculados con caminos e infraestructura rural, conservación de suelos y recursos hídricos, seguridad rural y el Seguro Multirriesgo Agrícola.




