Festejar el partido de los precios sin entender el contexto puede implicar perder el campeonato del negocio ganadero. La metáfora futbolero del analista Diego Ponti grafica bastante bien la coyuntura del sector pecuario, que en los últimos tiempos convive entre el entusiasmo y el desconcierto.
“Las estrategias ganaderas en las últimas dos décadas estuvieron mayormente enfocadas en la supervivencia. Pero a partir de 2024 los resultados pasan a depender más de las empresas y menos de lo que sucede fuera de las mismas”, indicó Ponti, consultor del mercado ganadero de AZ Group, durante una charla ofrecida este miércoles en la Expo Rural de Palermo.
El consultor señaló que las nuevas reglas de juego vigentes en la economía argentina obligan a cambiar porque de lo contrario se corre el riesgo de quedar afuera del negocio.
“Si estamos caros en dólares tenemos que dejar de serlo para pasar a ser costosos, es decir, que produzcamos algo que tiene valor diferencial. Lo que se viene tiene que ver con la calidad”, aseguró.
Aunque reconoció que “hablar de estas cuestiones no es sencillo porque el nuevo escenario es muy reciente y se necesita tiempo para generar confianza. Nadie cambia hábitos de décadas en pocos años”.
Ponti recordó que precios elevados no es sinónimo de prosperidad ni desarrollo en una actividad. “El precio récord de venta de uno es el precio récord de compra de otro. Si soy engordador a corral me encuentro que estoy pagando el ternero más caro de la historia. Si soy industria me pasa lo mismo y cuando me doy vuelta el consumidor argentino no siempre me convalida los precios de la carne”, remarcó.
La diferenciación se presenta casi como una obligación en un mercado con restricción de oferta.”No se ven grandes proyectos de inversión en cría y ahí tenemos un freno importante para el crecimiento de la oferta. No tengo crédito pero tengo granos; la cuestión es que hoy se necesitan muchos más granos para comprar vientres”.
“Que caiga la faena un 9% es mucho. La capacidad ociosa de la industria argentina ronda los 7,0 millones de cabezas. Probablemente a nivel industrial haya un reajuste de operadores. Aquellos que nacieron en otro contexto hoy quizás no hagan pie”, anticipó.
Los principales países exportadores del mundo están consumiendo menos carne vacuna porque están priorizando las exportaciones. En el mundo la carne vacuna vale. Y quienes pagan más, quieren una experiencia de consumo superior.
“En el mercado internacional no se venden relatos, sino certezas. Los productos requieren homogeneidad. Hay un gran desafío como cadena para salir del commodity y comenzar a instrumentar una diferenciación de producto. Pero es un proceso lento”, señaló.
Los nuevos consumidores de carne vacuna están en Asia. Y existe un desajuste etario, donde en muchos países el que produce hacienda tiene un edad avanzada y es poco propenso al riesgo y las grandes inversiones.”Si sos caro y no tenés una política de diferenciación, estás complicado. EE.UU.”, indicó.
Ponti dijo que mucho productor que festeja los precios de la hacienda no le está yendo tan bien porque los costos fijos aumentaron también mucho. “El valor del alquiler o costo de oportunidad de la tierra está asociados al valor de la hacienda. En la medida que logremos producir más, vamos a poder licuar los costos de estructura, que hoy son muy pesados”.
En ese sentido, dijo que el feedlot es el gran aleccionador sobre las nuevas reglas de juego. “Este año el engorde a corral arrancó con un precio muy elevado del ternero y muchos pensaron que los valores del gordo se iban a acomodar más adelante, pero eso no sólo no sucedió, sino que el precio cayó. Hoy la eficiencia es clave. El feedlotero que no hace números y pierde plata probablemente se quede afuera del negocio”, proyectó.
A modo de conclusión, Ponti aseguró que el ciclo de precios elevados llegó para quedarse un buen tiempo, pero que eso solamente no va a salvar el negocio, porque eso depende de la gestión del empresario a través de la eficiencia productiva, un diseño comercial profesional y una diferenciación de la calidad del producto ofrecido.






