La irrupción de maquinaria china en la Argentina es uno de los fenómenos que más se comentó en los pasillos de Agroactiva 2026. La apertura comercial y la llegada de equipos con precios considerablemente más bajos que los habituales comenzaron a modificar el escenario competitivo, especialmente en el segmento de tractores.
En ese contexto, desde New Holland aseguran no ver todavía una amenaza concreta en el negocio de las cosechadoras de gran porte. Mucho menos en las categorías más altas, como la nueva CR11 que la compañía presentó en la muestra y que, con sus 775 caballos de potencia, se convirtió en la cosechadora más grande disponible actualmente en el mercado argentino.
“En este segmento de cosechadoras, y puntualmente en clases tan altas, todavía no hemos tenido ninguna competencia acá en Argentina”, sostuvo Mariano Mongini ante el micrófono de Bichos de Campo. El ejecutivo reconoció que existe oferta de cosechadoras provenientes de otros orígenes distintos a los tradicionales, pero aclaró que por ahora esa competencia no se percibe en el mercado local.
Para Mongini, la disputa no pasa únicamente por el valor inicial del equipo sino también por el soporte posterior. “Cuando nosotros hablamos de cosecha no hablamos solamente del producto, sino también del soporte de posventa y la tecnología”, explicó.
Según el gerente comercial, la verdadera diferencia aparece cuando la máquina entra al lote y debe mantenerse trabajando durante largas jornadas sin interrupciones. “Cuando hablamos de capacidad operativa no es solamente el motor o el cabezal o el sistema industrial, sino que la máquina tampoco pare. Ante alguna dificultad que tenga el productor o el contratista, necesita tener todo un respaldo que haga que esa máquina esté parada la menor cantidad de tiempo posible”, afirmó.
Mirá la entrevista completa con Mariano Mongini:
La estrategia de la marca frente a este nuevo escenario competitivo parece ir precisamente por ese camino: ofrecer tecnología, respaldo y capacidad operativa. La carta más fuerte que mostraron en Agroactiva fue justamente la nueva CR11, una máquina desarrollada en Bélgica y pensada para grandes contratistas y explotaciones de escala, equipada con rotores de 24 pulgadas, transmisión CVT integral, tolva de 20.000 litros y capacidad para trabajar con plataformas de hasta 61 pies.
Pero el desembarco chino no se limita a las cosechadoras y la competencia empieza a sentirse con mayor fuerza en tractores y otros equipos. Allí Mongini eligió un tono abierto y evitó dramatizar el fenómeno. “Nosotros abrazamos la competencia sea cual fuere”, señaló.
El ejecutivo destacó como fortalezas de la compañía la red de concesionarios, la disponibilidad de repuestos, la posventa y las herramientas financieras asociadas a la producción nacional, ya que buena parte de los equipos de la marca salen de la planta cordobesa y acceden a líneas de crédito promocionales.
“Hay mercado para que podamos competir entre todos”, resumió. Aunque reconoció que el negocio está cambiando y que nadie quedará al margen de ese proceso: “Las condiciones del mercado van cambiando, y tanto nosotros como el resto de las marcas nos tendremos que ir acomodando a este nuevo paradigma”.





