¿Se empiezan a alinear los planetas? Solo el tiempo dirá, pero el 2026 ya confirmó la tendencia de un auspicioso aumento de las exportaciones argentinas de vino, con un 21,9% para toda la industria respecto de abril del año pasado, pero con un inusual protagonista, que hasta hace un par de años estaba sentado en el banco de suplentes: el vino a granel.
Las ventas al exterior de vino no embotellado se dispararon en el primer cuatrimestre del año un 62,3%, con un total hasta ahora de 23,1 millones de litros. Un crecimiento más que oportuno, porque llega justo cuando se realiza en Mendoza por estos días, del 8 al 10 de junio, la primera feria dedicada a los vinos a granel.
La Vinexpo Explorer es una feria internacional del vino creada en 2017, hermana de la tradicional Vinexpo (cuya primera edición fuera en 1981 en Burdeos), y organizada por Vinexposium, una alianza entre Vinexpo y Comexposium, la mayor empresa organizadora de eventos en el mundo.

Se destaca internacionalmente por tratarse de un evento itinerante y con agenda inmersiva, que incluye seminarios técnicos, degustaciones de vinos, reuniones de negocios y visitas a bodegas, permitiendo a los participantes conocer a fondo la identidad vitivinícola de la región que visitan, en el caso de estos días, la de Mendoza y Cuyo.
Para entender de qué se habla, cuando nos referimos al mercado del vino a granel, es aquél vino que se comercializa en un envase superior a 10 litros, con el fin de ser fraccionado en destino, ya sea por otra bodega en el país o por un establecimiento en el extranjero, pudiendo ser antes utilizado también, para mejorar o producir un nuevo corte de vinos (blend) o envasarse directamente sin cambio alguno, en botellas, latas de aluminio o bag-in-box para el consumidor final.
Ahora bien, si el vino a granel tiene como destino el mercado interno, lo usual es que sea transportado en camiones tanques. La industria vitivinícola se refiere normalmente al granel que se comercializa dentro del país como “vino de traslado”.

Pero, cuando se trata del mercado externo, el sistema más común que se utiliza para exportarlo es el “flexitank”, que consta de una gran bolsa de polietileno que se arma dentro de un container de 20 pies y puede ser llenado con 24.000 a 26.000 litros de vino.
Otros packaging disponibles y que se estilan en la exportación de vino a granel, son los “octobins”, un contenedor de cartón con bolsa de polietileno con bocas para la carga y descarga, de capacidad de entre 500 o 1000 litros y en menor medida, hasta las tradicionales “barricas de roble” cuyas capacidades son 180, 225 o 250 litros.
Este es el mercado que por estos días está siendo protagonista por el aumento de las exportaciones de vino argentino y por la Vinexpo Explorer que comenzó en Mendoza, y cuyo recorrido a lo largo y ancho del mundo retrata su importancia.

La primera Vinexpo Explorer se realizó en 2017 en Austria, la segunda en Sonoma, Estados Unidos en 2018; la tercera en Beaujolais, Francia, en 2019; la cuarta, en Quebec, Canadá, en 2023; la quinta, en Virginia, Estados Unidos, en 2024 y la sexta, en Mendoza, Argentina en 2025. Hasta aquí, todas fueron para vinos fraccionados o embotellados.
En cambio, esta Vinexpo Explorer 2026 es la primera que realiza la organización para vinos a granel y eligió Mendoza para celebrarla, por lo que la provincia es la primera región del mundo en repetir consecutivamente el evento, aunque se trate de distintas modalidades de comercialización.
José Bartolucci, presidente de la Cámara Argentina de Vinos a Granel, destacó en diálogo con Bichos de Campo que “se trata de un gran logro desde nuestra cámara, acompañado del estratégico apoyo y visión del Gobierno de Mendoza y de PRO Mendoza (no confundir con el partido político, pues es una oficina gubernamental que promueve al sector exportador) que ha permitido hacer este gran evento, y que sea exclusivo para vinos a granel”.

El Gobierno provincial se puso al frente de las gestiones junto a los empresarios del sector, y el propio gobernador Alfredo Cornejo en su momento viajó a París para conseguir la concreción. Por eso estuvo presente este lunes en la apertura de la Vinexpo Explorer “The Bulk Wine Chapter” (El capítulo del Vino a Granel).
Bartolucci explicó que “el evento es cerrado, no está abierto al público, participan 25 importadores, la mitad pertenecientes a países tradicionales de la vitivinicultura y la otra mitad, no tradicionales. Por Argentina participan 50 bodegas, 41 son de Mendoza, que son las que van a ofrecer sus vinos a granel”.
“La dinámica del evento –continuó- incluye visitas de los importadores a distintas bodegas para finalmente pasar al Silent Testing Room, donde los compradores extranjeros hacen una degustación de los vinos que ofrecemos sin hablar con nadie. Aquí, ya cada bodega habla con su propio vino en la degustación y ellos van tomando nota para luego solicitar una reunión con los bodegueros de los vinos que les gustaron, en lo que sería una ronda de negocios”.

El incremento de las ventas de vino a granel al exterior tiene su explicación en la crisis de consumo por la que atraviesa el mercado interno, que está dejando grandes volúmenes que se pueden comercializar a precios más competitivos.
Al respecto, el directivo manifestó: “Este nuevo escenario de crecimiento en las exportaciones del vino a granel se explica porque hay una disponibilidad importante de vino para ofrecer, y este evento es una gran ocasión para que el mundo vea que tenemos potencial y que podemos ser proveedores”.
Señaló que “somos más competitivos por la macroeconomía que hay, porque hay que tener en cuenta que el principal consumidor del vino argentino fue siempre el mercado interno, que nos ponía un límite en la cantidad de vinos a exportar. Hoy esta regla se cayó y por lo tanto hay más disponibilidad de vino para exportar”.
Bartolucci sintetizó: “Hay mayor volumen de vinos y mejores precios que los años anteriores, porque como obviamente bajó el consumo en el mercado interno, los precios bajaron y eso nos permite ser más competitivos”.

También destacó los beneficios prometedores que trae el acuerdo con la Unión Europea: “Ya se redujo un 20% el arancel que tenían los vinos a granel, es decir de 9,9 euros por hectolitro ahora bajó a 7,22 euros. A partir de enero de 2027 bajará otro 20% y en cuatro años va a quedar el arancel en cero y eso es muy buena noticia también”.
A la hora de hablar de qué tipo de vinos se venden al exterior en el mercado no embotellado, el dirigente detalló que se exporta vino de mesa, que en calidad es muy superior a otros en el mundo, y también varietales, “principalmente el Malbec, el Torrontés salteño y riojano, que son distintos, y el Pinot gris que viene de San Juan; lo cual es muy positivo porque podemos mostrar que no solo vendemos Malbec”.
De hecho, también resaltó el crecimiento de las ventas argentinas de vino genérico en el mercado a granel señalando que “fue el gran protagonista del despegue pasando de 1,1 millones de litros a 7,1 millones, un cambio importante porque hasta diciembre pasado, el 98% del vino a granel que se exportaba, era solo varietales”.

Los principales mercados del vino a granel argentino son Inglaterra, que compra el 48,5% del volumen total; luego le siguen Alemania, con el 13% y Estados Unidos, con el 7,1%. Atrás vienen Japón y Canadá y luego algunos países latinoamericanos, pero en cantidades mucho menores.
El interés de los compradores de esos países, sobre todo en el vino genérico, es adquirir el vino a granel argentino ya sea porque no les alcanza el o porque lo embotellan para comercializarlo como una marca propia.
Además, les permite importar variedades de distintas partes del mundo para maridar en un blend específico que se destaque en el mercado, una opción que es imposible concretar con vinos embotellados donde la única chance es comprar el blen ya elaborado y fraccionado.

Pero lo más impactante es que esas bodegas que hacen sus marcas con vino a granel argentino, resaltan en sus etiquetas el origen argento del vino.
Bartolucci da cuenta de ello: “Tenemos las marcas blancas en aquellos países que nos compran, donde los propios importadores o los grandes supermercados venden su propia marca de vino embotellado con vino a granel argentino y siempre destacan en sus etiquetas que el vino proviene de nuestro país, porque para ellos ese dato, ese origen, es un valor agregado al producto que garantiza la calidad”.
En el caso de los varietales a granel que se exportan desde nuestro país, en cambio, se trata de un negocio de vinos de gama media que las bodegas argentinas trasladan al exterior para bajar costos. En la mayoría de los casos, se trata de vinos de marca nacional, que en vez de fraccionarse en Argentina se fraccionan en los mercados de destino por el menor costo del embotellamiento.




