Un dato macroeconómico difundido este viernes en EE.UU. generó mayor presión bajista al mercado de commodities, lo que contribuye a consolidar la caída de precios que vienen registrando el trigo, el maíz y la soja en el CME Group (“Chicago”).
El Departamento de Trabajo de EE.UU. informó hoy que en mayo pasado se registró un aumento neto de 172.000 empleos a nivel nacional, una cifra que supera las estimaciones previas de la mayor parte de los economistas estadounidenses.
Los datos contenidos en el informe, a menos de dos semanas de la primera reunión oficial de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed), hacen prever que la autoridad monetaria tendrá que subir en algún momento del segundo semestre de este año las tasas de interés de referencia para contener las presiones inflacionarias.
La inflación minorista anual registrada en EE.UU. en marzo pasado fue del 3,3% y en mayo trepó al 3,8%, lo que evidencia que se está registrando la primera fase alcista del indicador luego del proceso posterior a la pandemia (2020/21).
Cuando las tasas de interés de referencia en EE.UU. suben, los instrumentos de renta fija se tornan mucho más atractivos, ya que otorgan mejores rendimientos con un riesgo más acotado.
Eso provoca –tal como viene ocurriendo en las últimas semanas– una salida progresiva de capitales de los mercados de futuros de materias primas para ser relocalizados en títulos públicos del Tesoro de EE.UU., bonos estatales o municipales o bien instrumentos de renta fija corporativos.
En ese marco, los principales índices de commodities, que reflejan carteras integradas por materias primas energéticas, agroindustriales y con metales industriales y preciosos, vienen cayendo fuerte en las últimas jornadas.
El fenómeno de carácter estructural coincide con un proceso de desarme de posiciones “compradas” en futuros de commodities del CME Group por parte de fondos agrícolas (“hedge funds”), lo que potencia el efecto bajista en los valores de los granos.







