El “apagón logístico” presente en el Mar Negro sigue empeorando y está impulsando bajas pronunciadas de los precios de los granos tanto en Ucrania como en Rusia.
Si bien se trata de un evento alcista de características disruptivas, continúa sin reflejarse en su total magnitud en los valores del CME Group (“Chicago”) debido a turbulencias propias de un problema sistémico en el mercado financiero global.
Este miércoles solo los valores del trigo parecen estar reaccionando a la situación presente en el Mar Negro, mientras que el resto de los productos agroindustriales permanecen “bajo ataque” de factores financieros.
El transporte marítimo en el Mar Negro por parte de Ucrania y Rusia sigue muy limitado debido al riesgo generado por ataques recíprocos con drones y misiles dirigidos contra buques e instalaciones portuarias.
El ministro de Agricultura de Ucrania, Taras Vysotskyi, indicó que las rutas alternativas de exportación de productos agroindustriales alcanzarían su capacidad necesaria a finales de agosto próximo como muy pronto, aunque advirtió que solo cubrirán la mitad del volumen gestionado por los puertos del Mar Negro afectados por los ataques rusos.
“Una cantidad significativa de la producción –en concreto, algo más de 30 millones de toneladas– no se exportará a los mercados internacionales a menos que se resuelva este problema”, declaró a la agencia Reuters.
Ucrania exportó 3,67 millones de toneladas de productos agroindustriales en julio pasado, un 23,4% menos que el mes anterior, según informó el Club Ucraniano de Agronegocios.
El gobierno ucraniano solicitó a naciones europeas colaboración para transportar productos agroindustriales a través de sus territorios. El ministro de Asuntos Exteriores interino de Ucrania, Andrey Sibiga., explicó que se están llevando a cabo negociaciones con Hungría, Moldavia, Polonia, Rumania y Eslovaquia.
Desde el pasado 22 de julio los puertos del Gran Odesa no han recibido ni enviado ningún buque de carga extranjero. Las exportaciones se están realizando a través de los puertos danubianos de Izmail, Reni y Ust-Dunaisk, el puerto rumano de Constanza, y por carretera y ferrocarril hasta la frontera occidental del país. Además de tratarse de canales de comunicación mucho más onerosos, no permiten exportar toda la oferta exportable ucraniana en plazos normales.
El espejo de la situación ucraniana se observa en Rusia, que el mes pasado exportó 1,8 millones de toneladas de trigo, un 17,7% menos que en el mismo mes de 2025, según datos de la Unión Rusa de Granos.
Las exportaciones rusas de maíz cayeron a 146.300 toneladas en julio frente a las 521.400 toneladas del año anterior, mientras que las de cebada disminuyeron a 101.400 toneladas desde las 567.000 toneladas de julio de 2025.





