Hace un par de meses, el presidente Javier Milei anunció el tan anhelado cronograma de reducción paulatina de las retenciones que tributan los granos y subproductos. Aunque esa modificación se comenzará a notar con mucha tibieza recién a partir de enero de 2027, lo cierto es que la dirigencia rural se quedó sin grandes reclamos en materia tributaria.
De todos modos, en un encuentro organizado por la Comisión de Impuestos de la Sociedad Rural Argentina (SRA) en la exposición de Palermo, quedó claro que la agenda impositiva no moría con las retenciones o derechos de exportación. Varios especialistas analizaron en detalle las reformas que tiene pendiente el sector en materia tributaria, así como los beneficios actualmente vigentes.
En el arranque del encuentro, el abogado y contador Matías Olivero Vila trazó un claro escenario: “Argentina es el país con los impuestos más altos del mundo”, al punto tal que “el 60% de la rentabilidad del agro son impuestos”. Frente a esto, indicó la necesidad de avanzar hacia un régimen de transparencia fiscal al consumidor para que “la gente empiece a ver” el peso real de los impuestos en los precios.
En esta línea, el contador Santiago Sáenz Valiente afirmó que la estructura actual “afecta principios constitucionales”, por lo que debe modificarse. Mencionó que iniciativas como el Régimen de Inversiones para Empresas Pequeñas y Medianas (RIMI) suponen una “luz al final del túnel”, dado que permiten realizar inversiones no tan elevadas en tecnologías, a la vez que mejora la amortización de bienes semovientes.
También se refirió a cambios en la valuación de hacienda de invernada, “que implican una equidad respecto a los que realizan cría”, destacando, además, que “prácticamente no existe un adelanto del impuesto antes de las ventas”.
En cuanto a los DEX remarcó que, “si bien se han reducido y se proyecta una baja cercana al 50% de cara al 2028, resulta indispensable su derogación futura una vez alcanzado el equilibrio fiscal”.
Lisandro Balestra, por su parte, se refirió a los impuestos provinciales, con un especial foco en Ingresos Brutos, el cuarto impuesto que más recauda en Argentina: “Para mí no debería existir, no tiene bases de tracción. Y acá no alcanza con cambiar el convenio multilateral, porque no es un tema de cómo está reglamentado, sino de la base imponible mediante la cual las provincias recaudan”, analizó el contador.
“Es un convenio que confisca el dinero de los contribuyentes y es un impuesto bastante nocivo para toda la cadena industrial, los comerciales y, en particular, los productores”, resumió.
El contador Osvaldo Balan, por su parte, abordó el controversial tema de los quebrantos. “Es un tema que viene de larga data y que ha ido evolucionando mal para los contribuyentes. No actualizar un quebranto por inflación es pulverizar al productor”, indicó Balan, que sugirió “pelear” el asunto desde la vía judicial.
“¿Qué pueden hacer los productores que tienen quebrantos acumulados? Es difícil porque las normas no los favorecen, pero podrían ir vía judicial desde el principio de la no confiscatoriedad”, consideró.
El encuentro se completó con el contador Mariano Echegaray Ferrer, que se refirió al Sistema Simplificado Agrícola, al que caracterizó como “un régimen de control que quedó viejo”, que debe actualizarse para darle paso un esquema “moderno” y simplificado.
“No estamos pidiendo flexibilidad, sino racionalidad. Un esquema que nos permita anticiparnos y hacer correcciones en caso de detectar inconsistencias. Los sistemas de control de décadas le quitan eficiencia y margen al negocio”, reflexionó.
A modo de cierre, Echegaray consideró que la mirada política actual sugiere que estos temas “se irán corrigiendo”, por lo cual hay esperanza. “La mejor reforma que puede tener el agro no viene desde el lado de una baja de impuestos sino de ordenar el sistema”, finalizó.






Nunca van a quedar satisfechos porque son avarientos y explotadores. Quieren 0 impuestos para ellos pero que a los pobres les cobren el IVA.
Cerrar el ocote Raúl no hables de cosas que tú minusválida mente no entiende
Vivo en Pergamino, sé bastante bien lo que son “los chacareros”. La mayoría viven de herencias pero tratan a los demás de vagos.
Creo que todavía deben vajar algo más de impuestos pero también es hora que se mire con más firmeza como mejorar la producción con menos gasto en agroquímicos y también imbirtiendo sobre todo los propios dueños de las tierras en riego algo que se asé en otros países incluso en México con perforaciones de asta más de 100 mtrs.
De dónde inventaste que el campo quiere “0” impuestos? Lo que no quieren es ser por lejos el sector más saqueado en impuestos de toda la economía, de manera totalmente discriminatoria. Respecto de que son “avarientos”, ellos sólo quieren que el Estado no les afane los recursos que ellos mismos GENERAN, con su propio riesgo, su propio esfuerzo, y su propio bolsillo. O sea, no les quitan nada a nadie. Avarientos y explotadores son los zurdos parásitos que no generan nada, y quieren vivir de arriba del Estado por medio de subsidios, planes o puestos públicos, de los recursos que el Estado les afana en impuestos a los productores.
Nos llenan de agroquímicos a todos y cada vez generan menos trabajo por la automatización. No nos pidan empatía. Encima la mayoría disfruta de patrimonio heredado.
Contame, cuántos puestos de trabajo generás vos? ya que exigís tanto a tus compatriotas que generemos trabajo. Ah, vos no generas nada porque sos un ñoqui Estatal, mala mía.
Estás en contra de la herencia, o sea en contra de la propiedad privada? Entonces podés irte a Cuba, Venezuela o Corea del Norte, allá serás feliz porque en esos paraísos reina tu ideología.
Quién te llena de agroquímicos? Los humanos cada vez viven más años y mejor. De todos modos, nadie te obliga a consumir lo que cultivan tus compatriotas. Hacete una huerta, con 2 metros cuadrados sobra para tu consumo familiar, qué esperás?
Se nota que estás muy tranquilo de que nunca vas a necesitar a ninguno de esos “zurdos parásitos”, ya sea un médico, un policía o un profesor formados en instituciones públicas. Suerte apoyando a un gobierno que los va a llevar por el mismo camino del men*mismo.
La salud publica es desastrosa. La seguridad es desastrosa. Y la educación pública ni hablar. Eso sí, nos sale carísimo a los laburantes honestos y de bien, esquilmados en impuestos.