Mientras en Argentina algunos productores y Senasa siguen enfrentados por la obligatoriedad de las caravanas electrónicas, una empresa española aprovechó su paso por una muestra ganadera realizada en el país para presentar un sistema que va bastante más allá de la trazabilidad sanitaria.
Se trata de caravanas con GPS y acelerómetro incorporados, capaces de detectar la ubicación exacta de cada animal, sus patrones de pastoreo y hasta posibles partos. El responsable para Latinoamérica de la firma, que opera bajo la marca Cow Pro y ya se comercializa en el país a través del distribuidor Bobitec, es Marcos Rossi, quien explicó a Bichos de Campo el funcionamiento del dispositivo.
“Esto es un dispositivo que está conformado por un GPS, que es lo que nos brinda la ubicación exacta del animal. Pero, además, tiene un acelerómetro con el cual estudiamos y damos un informe de monitorización de cuántos kilómetros recorre, si el animal bajó su actividad, se aceleró su actividad, y mediante los sensores de actividad ya estamos detectando algún problema sanitario y posibles partos en los animales”, detalló Rossi.

Consultado sobre la discusión vigente en Argentina en torno a la obligatoriedad de los chips electrónicos —que desde el 1° de enero de 2026 rige para bovinos, bubalinos y cérvidos, y que ya generó el rechazo de productores, Rossi remarcó que su producto excede ese debate: “Es un sistema recontra de trazabilidad. Sabemos dónde están los animales, qué tipo de pasto están pastoreando. Podemos detectar también si hay sobrepastoreo, o si están en zonas de montes nativos o en zonas deforestadas, todo lo podemos detectar mediante nuestro GPS”. Es decir que lo que ofrece CowPro es una tecnología de escala ante las caravanas obligatorias.
El sistema incluye una plataforma con usuarios ilimitados que permite el seguimiento desde el celular, con alertas cuando un animal sale del campo o cambia de potrero. Según Rossi, esa función es especialmente demandada para el control de toros, que suelen desplazarse a campos vecinos o mezclarse con otros lotes durante protocolos reproductivos. “Todo eso lo evitás con la caravana”, afirmó.
Uno de los usos que la empresa identifica con mayor crecimiento en la región es el monitoreo de sistemas de pastoreo rotativo. Rossi explicó que no es necesario colocar el dispositivo a la totalidad del rodeo: con un 10% o 15% de cada lote de vaquillonas o machos equipado, el sistema ya capta la entrada y salida de hacienda de cada parcela. “Nosotros te brindamos la información en un informe de cuántos días de uso tuvo esa parcela o ese potrero, y cuántos días de descanso. Y también tenemos desarrollado un mapa de calor, con el cual podemos detectar sobrepastoreo”, señaló. La frecuencia de posicionamiento del GPS es adaptable a la necesidad de cada productor, con actualizaciones que pueden programarse cada media hora.
Mirá la entrevista completa con Marcos Rossi:
La empresa presentó además el CauproScan, un dispositivo que, mediante Bluetooth, registra el paso de los animales por puntos estratégicos del campo —un bebedero o un comedero, por ejemplo— y permite configurar alertas si un animal no pasa por ese punto dentro de un intervalo determinado. “Puede ser una bebida, y te decimos a qué hora pasó, y podemos crear hasta alertas. Si un animal no pasa por ese punto cada 10 horas o cada 5 horas, se crea esta alerta”, explicó Rossi.
Sobre el costo, un punto sensible en el debate argentino por las caravanas electrónicas obligatorias —donde productores estiman una inversión total superior a los US$30 millones para todo el sector, con dispositivos de entre US$1,50 y US$2 por animal y lectores de entre US$500 y US$800—, Rossi evitó dar una cifra concreta pero sostuvo que el sistema es accesible: “Hoy en día tenemos clientes de todo tipo, de ganaderías chicas, de ganaderías grandes o gente que lo usa muy puntualmente para una problemática. Es alcanzable para todos los productores” enfatizó.




