Los valores de los principales índices de materias primas (commodities) registran importantes alzas este miércoles ante la noticia de que el gobierno de EE.UU. procederá a intervenir el mercado de bonos públicos.
Un comunicado del Departamento del Tesoro de EE.UU. señaló que “aumentará, como mínimo, al doble, el tamaño de las operaciones de recompra de bonos para brindar apoyo de liquidez a los títulos de cupón nominal a largo plazo”, que son los segmentos de 10 a 30 años.
Ayer martes el bono del Tesoro de EE.UU. a 30 años alcanzó un rendimiento del 5,33% anual, el mayor nivel desde 2007, año el cual se gestó la última crisis financiera internacional. Hoy, luego del anuncio de intervención, el rendimiento se ajustó de manera abrupta para caer por debajo del 5,20%.
No parece mucho, pero el propósito era cortar la suba progresiva del rendimiento de los títulos públicos de EE.UU. ocasionada por la venta masiva de esos activos. En lo inmediato, se trata de una medida urgente a nivel interno para evitar que las tasas de interés (y fundamentalmente las hipotecarias) se tornen impagables para el grueso de la población estadounidense.
La venta de títulos públicos por parte de los inversores está sustentada en la estimación de que la tasa ofrecida por los mismos no logrará compensar la inflación que viene en camino. Con la intervención anunciada hoy, esa hipótesis no solo se potencia, sino que además se le añade un componente adicional: una eventual inyección de liquidez fenomenal, lo que obliga a buscar nuevos “refugios” para intentar mantener el valor del capital.
“El tamaño máximo actual de 2000 millones de dólares por operación (intervención) se incrementará a un mínimo de 4000 millones de dólares. Este cambio entrará en vigor el 9 de septiembre de 2026 y se mantendrá vigente durante el resto de este trimestre de refinanciamiento (hasta el 4 de noviembre de 2026)”, apuntó el comunicado del Tesoro de EE.UU.
Eso implica que, al momento de recomprar deuda, el Tesoro tendrá el doble de recursos que los actualmente disponibles. El procedimiento consiste en vender –cuando el Tesoro lo disponga– nuevos títulos de deuda de corta duración (T-Bills, que vencen en meses) para adquirir títulos con plazos de 10 a 30 años. La “narrativa” oficial asegura que ese procedimiento no genera expansión monetaria, aunque eso no es del todo cierto, porque el mecanismo asegura que el gobierno de EE.UU. va estar siempre llenando una “pileta” que se está vaciando de agua de manera constante.
En ese marco, los valores de los commodities –con el oro y la plata a la cabeza– registraban importante alzas intradiarias en la presente jornada, fenómeno que se extendió a gran parte de las materias primas energéticas y agroindustriales.
De todas maneras, en términos técnicos no se trata de una “suba” de los precios de las materias primas, sino de una actualización del valor en función del crecimiento previsto de la masa monetaria.








