Molinos Río de la Plata, la empresa alimentaria del Grupo Pérez Companc, acordó este martes con Pernod Ricard Argentina la adquisición de Bodega Etchart, incluyendo activos, marcas y personal, en una operación que amplía su plataforma vitivinícola y que representa un nuevo movimiento de expansión del holding familiar en el sector agroalimentario argentino.
La compra, comunicada mediante hecho relevante a la CNV, BYMA y A3 Mercados, todavía debe cumplir con las autorizaciones habituales para este tipo de transacciones. El monto no fue divulgado.
Etchart fue fundada en 1850 en Cafayate, provincia de Salta, y es considerada el establecimiento vitivinícola en actividad más antiguo de los Valles Calchaquíes. La bodega elabora y comercializa vinos bajo las marcas Etchart y Cafayate —con el Torrontés como variedad insignia— y cuenta con más de 420 hectáreas de viñedos plantados a entre 1.700 y 3.000 metros sobre el nivel del mar. Produce alrededor de seis millones de botellas anuales, que se comercializan en Argentina y en unos 30 países.
Con esta operación, Molinos suma Etchart a una plataforma de bodegas que ya integran Nieto Senetiner, Ruca Malen y Cadus, además de su participación en Viña Cobos. La decisión se enmarca en la estrategia declarada de la compañía de expandir su presencia en el vino argentino y construir marcas con proyección internacional, según señaló en la comunicación enviada a los reguladores.
La compra de Etchart se suma a movimentos recientes. En las últimas semanas, Molinos también acordó la adquisición del negocio de NotCo Foods en Argentina y Uruguay, orientada a incorporar categorías de alimentos de origen vegetal, bebidas y nutrición funcional. Ambas operaciones se inscriben en la misma lógica de diversificación que el grupo viene ejecutando desde que Luis Pérez Companc quedó al frente del conglomerado tras la reorganización accionaria familiar.
En el plano del agro, el grupo tiene otra pieza clave: Molinos Agro S.A., su rama oleaginosa, que cotiza en bolsa de forma independiente y que le provee a Molinos Río de la Plata los aceites crudos de soja y girasol que esta última usa para elaborar sus productos de consumo masivo.
Es decir, una parte del grupo le vende materia prima a la otra. Esa relación comercial existe desde 2016 para la soja y desde 2019 para el girasol, y el 19 de junio pasado el directorio de Molinos Agro la renovó formalmente ante la CNV —un trámite obligatorio cuando dos empresas vinculadas hacen negocios por montos relevantes y cotizan en bolsa.




