Debido a una reducción del área y fallas productivas ocasionadas por restricciones hídricas y altas temperaturas, la cosecha de maíz 2026/27 en la Unión Europea fue estimada por la oficina del USDA en Bruselas en 52,5 millones de toneladas versus 56,8 y 59,6 millones en los dos ciclos previos anteriores.
“La mayor reducción de superficie se registró en Francia, seguida por Polonia, Hungría, Bulgaria, Rumanía, España y Portugal. En Alemania e Italia se observaron pequeños aumentos”, indica un informe de la oficina del USDA en la UE-27.
“Las olas de calor de la segunda quincena de junio y la primera de julio dejaron una profunda huella en Europa Occidental y Central. Francia y Hungría parecen ser los productores de maíz más afectados en términos de pérdidas de rendimiento”, añade.
En ese marco, las importaciones de maíz de la UE-27 deberían crecer para ubicarse en 21,5 millones de toneladas contra 18,7 millones tanto en 2025/26 como en 2024/25.
“Dado el papel de Francia como principal productor en el mercado europeo del maíz, el déficit de producción en esa Nación es difícil de cubrir. Por lo tanto, en comparación con la temporada anterior, la menor cosecha impulsará las importaciones en la campaña 2026/27”, remarca.
Gracias a los acuerdos especiales promovidos por la gestión de Donald Trump, las exportaciones de maíz estadounidense hacia la UE-27 crecieron en lo que va del presente ciclo comercial 2025/26 en desmedro de la participación de Ucrania (el principal proveedor del cereal).
A partir del mes pasado, ante el “apagón logístico” presente en el Mar Negro –producto de la guerra ruso-ucraniana–, la participación de EE.UU. en el mercado europeo de maíz podría incrementarse, junto con mayores embarques por parte de Brasil.
El Tratado de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea establece una cuota anual de maíz y/o sorgo libre de impuestos, que comienza con 166.667 toneladas en el primer año de vigencia del acuerdo para alcanzar el millón de toneladas en un plazo de cinco años.
Si bien una década atrás Argentina era un importante proveedor de maíz de la UE-27, con establecimiento de nuevas exigencias sanitarias los embarques de maíz convencional cayeron con fuerza para quedar solamente en pie las exportaciones de maíz Flint (“colorado”) destinadas a la elaboración de cereales para desayunos.
Las autoridades de la Unión Europea establecen una tolerancia de 0,01 parte por millón de diclorvós en granos, algo que es muy difícil de lograr porque se requieren al menos 120 días para que el insecticida aplicado en granos almacenados se volatilice casi completamente. Aunque el diclorvós está prohibido en la Argentina desde fines de 2018, siguen apareciendo partidas de granos con el producto, con lo cual es complejo y difícil realizar embarques destinados a la Unión Europea.






