Luego de haber pasado sin pena ni gloria por el Congreso Nacionalexponiendo sus penas, las principales organizaciones de productores yerbateros de Misiones salieron con dureza a responder las recientes declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien aseguró que “en diez años la industria de la yerba va a ser una cosa irreconocible”.
Para los referentes del sector, la desregulación impulsada por el Gobierno nacional no mejoró el funcionamiento de la actividad sino que provocó una fuerte transferencia de ingresos desde los productores hacia los eslabones más concentrados de la cadena.
La reacción quedó plasmada en un documento firmado por cinco entidades representativas de la producción yerbatera, que cuestionaron los argumentos utilizados por el funcionario para defender la pérdida de facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
“Cuando se afirma que el INYM transformó una industria competitiva en un monopolio, se omite un dato elemental: el INYM nunca reemplazó al mercado. Nunca compró una hoja de yerba, nunca industrializó un kilo de yerba y nunca vendió un paquete”, señalaron las organizaciones.
Los productores recordaron que la actividad primaria está integrada por unos 13.000 productores y sostuvieron que resulta imposible hablar de monopolio en un mercado con miles de oferentes. Por el contrario, describieron un escenario donde pocos compradores concentran la demanda y poseen una capacidad económica muy superior a la de las familias productoras.
Según explicaron, la función del instituto no era sustituir al mercado sino establecer reglas mínimas para equilibrar una negociación que consideran profundamente desigual. “Sin una regulación que establezca condiciones mínimas de equilibrio, un pequeño productor debe sentarse a negociar individualmente con empresas de enorme poder económico”, advirtieron.

Uno de los puntos más cuestionados fue la afirmación oficial de que la desregulación permitió reducir a la mitad el precio de la yerba que pagan los consumidores. Las entidades replicaron que lo que efectivamente cayó a la mitad fue el valor de la hoja verde que reciben los productores, mientras que esa reducción no se reflejó en la misma magnitud en las góndolas.
“La verdadera discusión es quiénes se apropiaron de la renta generada por esa transferencia de ingresos”, plantearon. Y agregaron que, si el productor cobra mucho menos y el consumidor no paga proporcionalmente menos, la diferencia queda en otros eslabones de la cadena.
En ese sentido, remarcaron que la caída de los ingresos de los productores afecta directamente a las economías regionales de Misiones y Corrientes, donde miles de familias, trabajadores rurales, cooperativas y comercios dependen de la actividad yerbatera.

El documento también cuestiona el modelo de crecimiento que imagina el Gobierno para el sector. Si bien las entidades coinciden en la necesidad de aumentar exportaciones y ganar mercados externos, alertaron sobre el riesgo de que ese proceso se construya sobre la desaparición de pequeños productores y una mayor concentración económica.
“Exportar más no puede significar producir menos productores”, resumieron.
La discusión, añadieron, excede el precio al consumidor o los volúmenes exportados. “También debe contemplar el derecho de los productores a recibir una retribución justa, la subsistencia de las familias agrarias, la protección de los trabajadores rurales y la preservación de una economía regional estratégica para Misiones”.
En paralelo con esta disputa, los referentes yerbateros avanzan con acciones judiciales para cuestionar la eliminación de las facultades regulatorias del INYM. Consideran que allí se juega una discusión de fondo sobre el futuro institucional de la actividad.
En declaraciones a Bichos de Campo, Jorge Skripczuk, presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, fue todavía más contundente: “El gobierno vino a desguazar todo”.
El referente anunció además la realización de una gran convocatoria sectorial para analizar la situación y buscar alternativas frente a la crisis. El encuentro se realizará el próximo 17 de junio en el Aula Magna de la Facultad de Ingeniería de Oberá, Misiones.
“Estamos convocando a todos los integrantes de la producción, el comercio, los tareferos y las pequeñas industrias para encontrar una salida a la crisis que atraviesa el sector”, explicó Skripczuk.
La convocatoria buscará reunir a los distintos actores de una cadena que, según los productores, atraviesa uno de los momentos más delicados desde que el Gobierno nacional avanzó con la desregulación del mercado yerbatero.





