El Índice de Confianza del Empresario Agropecuario (ICEA), que muestra en parte el sentimiento que tienen los productores agropecuarios de la asociación CREA, se ubicó en 68 puntos y continúa en niveles elevados en perspectiva histórica, aunque registró su primera caída desde julio de 2025. Esto quiere decir que los empresarios agropecuarios de la entidad siguen mostrando un elevado nivel de confianza, pero por primera vez en un año el optimismo dejó de crecer.
Según la última Encuesta SEA CREA, la baja estuvo explicada principalmente por un retroceso en las expectativas sobre la economía argentina, mientras que la percepción sobre la situación actual de las empresas agropecuarias se mantuvo prácticamente estable.
Después de tres cuatrimestres consecutivos de recuperación, el ánimo de los productores CREA mostró una leve corrección. El indicador cayó 2,7% respecto de la medición anterior, aunque todavía se encuentra 15,5% por encima del nivel registrado un año atrás.
La entidad explicó que, en esta oportunidad, el retroceso no estuvo asociado a un deterioro marcado del presente productivo o empresarial, sino a una mirada algo más prudente sobre los próximos meses. “La baja en el índice obedeció a la baja de las expectativas”, señaló CREA, al tiempo que precisó que esa variable cayó 4,1%, mientras que la evaluación de las condiciones actuales retrocedió apenas 1%.
La diferencia muestra que los empresarios agropecuarios todavía observan un escenario favorable para sus negocios, pero comenzaron a moderar el optimismo que habían mostrado durante los últimos relevamientos.
Al analizar los distintos componentes del índice, la mayor caída apareció en la percepción sobre la economía nacional. Según CREA, la confianza vinculada a la situación económica del país retrocedió 5,3%, una baja superior a la registrada para el agro en general (-0,6%) y para la propia empresa agropecuaria (-1,5%).
El dato refleja que las mayores dudas de los productores están asociadas al contexto macroeconómico y no tanto al funcionamiento de sus establecimientos. La actividad agropecuaria mantiene una evaluación positiva, aunque con una mirada más atenta sobre las variables externas que pueden afectar la rentabilidad.
Uno de los factores que explican esta moderación del entusiasmo está relacionado con la ganadería. Durante los últimos meses, la recuperación de los precios de la hacienda había sido uno de los principales impulsores del optimismo empresario, al mejorar los resultados económicos del sector y contagiar mejores expectativas hacia el resto de las actividades.
Sin embargo, CREA advirtió que “probablemente ello esté vinculado a la estabilización de los precios de las principales categorías de ganado que venían traccionando la rentabilidad del negocio agropecuario en general”.
La entidad señaló además que la agricultura y la lechería atraviesan situaciones “relativamente menos favorables”, en comparación con el impulso que tuvo la actividad ganadera.
Dentro del análisis por sectores, la lechería mostró una señal positiva. Por primera vez desde noviembre de 2024, mejoró la confianza de los empresarios tamberos, aunque el indicador todavía permanece por debajo de los niveles registrados en agricultura y ganadería.




