Mariana Dávila y su pareja, José Lezcano, crearon Nómada, una marca que comercializa cálices de rosella deshidratados para infusiones y otras preparaciones desde Aristóbulo del Valle, en la zona centro de Misiones. El cultivo llegó a la familia a través de las primeras semillas que consiguió su madre y ahora buscan ampliar la producción y diversificar la oferta.
Esta planta que desde hace años tiene presencia en chacras y jardines familiares, comienza a encontrar un lugar como una incipiente alternativa de diversificación productiva y comercial. Se trata de la rosella (Hibiscus sabdariffa L.), conocida también como flor de jamaica, cuyos cálices carnosos de intenso color rojo son utilizados para elaborar infusiones, bebidas, mermeladas y jaleas, entre otras preparaciones.

La incorporación de la especie al Código Alimentario Argentino, en noviembre de 2025, abrió nuevas posibilidades para su utilización y comercialización como alimento. En este contexto, Dávila y Lezcano, decidieron transformar un producto de consumo familiar en un emprendimiento bajo el nombre de Nómada.
“En realidad es un trabajo familiar porque la chacra donde cultivamos es de mis padres en Aristóbulo del Valle”, cuenta Dávila a Bichos de Campo. Diseñadora gráfica y docente de nivel terciario, esta emprendedora puso sus conocimientos profesionales al servicio de la construcción de identidad de la marca.
Dávila explica que la historia comenzó mucho antes de que existiera Nómada: “la rosella en mi casa se consume desde hace mucho tiempo, en jugos, mermeladas, infusiones, pero siempre en el ámbito hogareño”.

La especie, originaria de África y posteriormente difundida hacia Asia y América, encontró en Misiones condiciones favorables para desarrollarse. Aunque todavía no existe una producción intensiva, esta familia vio en la rosella una oportunidad. “Nuestra marca se llama Nómada pensando en el viaje de ese cultivo hasta llegar a nuestra tierra”, explica Dávila.
El cultivo de la rosella se inicia entre agosto y septiembre. Hacia fines de diciembre comienzan a aparecer los primeros cálices y la cosecha se extiende de manera escalonada hasta el otoño. La recolección es manual, ya que los cálices no maduran todos al mismo tiempo y deben retirarse cuando alcanzan el tamaño, color y textura adecuados.
Un documento técnico de INTA en Misiones, identifica que, en promedio, una planta puede aportar entre 1,5 y 2 kilos de cálices frescos. Para obtener 1 kilo de producto seco se necesitan aproximadamente 5 kilos de materia prima fresca.
“Es todo un proceso artesanal, desde el cultivo, la cosecha, el secado, todo lo hacemos manualmente”, describe Dávila. Para la deshidratación utilizan un equipo que permite colocar los cálices en bandejas y someterlos durante varias horas a temperaturas bajas, de alrededor de 50 grados o menos.
“Mediante el deshidratado, el producto adquiere mayor durabilidad y conserva sus propiedades aptas hasta el momento de consumo hasta por dos años”, expresa Dávila. Actualmente, Nómada comercializa su producción a través de dos presentaciones: cálices fraccionados en bolsitas y saquitos para infusión. “La gente, por practicidad, opta por este último”, remarca la emprendedora.
La versatilidad es una característica clave de la rosella ya que tiene múltiples posibilidades de consumo. Puede utilizarse para preparar bebidas calientes o frías como tereré, jugos y cócteles, además de incorporarse a jaleas, mermeladas y preparaciones agridulces. Su sabor ácido y cítrico es uno de sus rasgos distintivos.

“Nuestras presentaciones para infusionar no tienen ningún conservante. El producto es el obtenido del proceso de deshidratación y lo que tratamos es promover, invitar, a que la gente lo consuma así, de manera natural, sin agregados como azúcar”, sostiene Dávila.
La comercialización comenzó hace apenas tres meses, con la producción obtenida durante el verano pasado. Ahora, la familia está ampliando la superficie cultivada con el objetivo de disponer de materia prima durante todo el año.
Como parte de su proyecto, desde Nómada proyectan incorporar mermeladas y jugos, aunque por ahora el deshidratado representa una alternativa más sencilla (aunque no menos laboriosa) para producir y comercializar.

La comercialización comenzó con presencia en ferias y exposiciones, aunque las redes sociales se convirtieron en el principal canal para dar a conocer el producto. También, mantienen conversaciones para incorporar puntos de venta fijos dentro de la provincia.
En paralelo, Dávila trabaja para que la identidad visual de Nómada refleje el origen y la historia del cultivo. “Aparte de emprendedora soy diseñadora gráfica. Por esto, en cuanto a la identidad, buscamos que la presentación sea llamativa y atractiva desde lo visual”. Una brújula y las estrellas acompañan el packaging y representan ese recorrido de la rosella desde otras latitudes hasta la tierra colorada.
“Este no sólo es un proyecto con mi pareja, es un trabajo familiar. Es una historia que inició con la primera semilla que plantó mi mamá y que nos hizo conocerla. Hoy, la rosella termina siendo el punto de unión de toda la familia”, resume Dávila.






Por favor, investiguen antes se publicar una nota. La rosella existe en misiones sense siempre, no es algo nuevo. Yo voy una persona adulta y cuando era niño, hace más de 40 años, comía mermelada de rosella. Esa planta no llego ahora a misiones.
No dice que llegó ahora ni que sea algo nuevo. Sino que es originario de África y difundida después a otros lados.
Aquí habrá llegado hace muuuchos años. Pero recién ahora se está difundiendo y conociendo sus propiedades y productos que se pueden desarrollar.
Yo tengo 62 años, y desde muy chico ya estaba la Rosella. Mermelada con pan casero y ricota, era para el desayuno o merienda. Un clásico
Creo que es grosella , no rosella
Esa planta la conozco desde mi infancia México le llamamos Flor de Jamaica, es la que usamos para preparar nuestra deliciosa “ Agua de Jamaica” , mi Madre la plantaba en su jardín .
En EU, a la flor de esta planta le llaman “ Hibiscus”, pero en México es otra flor.
Soy de Costa Rica y al leer sobre esta planta me llegaron recuerdos de mi niñez , porque en la provincia de limón donde crecí era muy popular para bebidas en la época navideña ,pero aquí se le conocía con el nombre de zarrel y quizás por las condiciones climáticas de esta zona ,solo se la cosechaba en diciembre porque era cuando la flor estaba madura lista para preparar la típica bebida o el vino de zarrel En la actualidad 2026 ya casi nadie la siembra ,pues prefieren comprarla ya lista en los supermercados.pero mis más sinceras felicitaciones a esta pareja de emprendedores por comercializar este producto oriundo de África .
Hola,buenas noches,felicitaciones por el emprendimiento,aqui en mi ciudad,se llama Flor de Jamaica y sw la toma en infuciones,soy de Concordia,Entre Rios,he leido atentamente,todo lo publicado,les pido un favor,me pueden dar trabajo,por favor,necesito trabajar,estoy dispuesta a viajar mi imeil es( [email protected])
Hola,buenas noches,felicitaciones por el emprendimiento,aqui en mi ciudad,se llama Flor de Jamaica y sw la toma en infuciones,soy de Concordia,Entre Rios,he leido atentamente,todo lo publicado,les pido un favor,me pueden dar trabajo,por favor,necesito trabajar,estoy dispuesta a viajar mi imeil es( [email protected])
Hola..aca en Gdor Virasoro la conocemos y tb plantamos…
Es para consumo personal. Hemos comido en mermelada y tb en té.
Felicitaciones x el emprendimiento chicos..!!!!
Esa es la famosa flor de Jamaica,q quieren inventar