El nivel de actividad de la industria oleaginosa argentina se recuperó en el primer mes del ciclo comercial 2025/26 con respecto a la campaña previa, pero sigue estando por debajo del indicador registrados dos años atrás.
El último dato oficial disponible indica que en abril pasado el nivel de actividad de la industria oleaginosa fue un 4,9% superior al del mismo mes de 2025, mientras que mantiene una caída del 2,8% respecto a abril de 2024.
El dato, reflejado en el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) medido por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), evidencia que el sector está operando en un nivel adecuado, pero no excepcional.
En la presente campaña 2025/26 la Secretaría de Agricultura proyecta que habría una oferta total (stock inicial + cosecha) de 55,2 millones de toneladas versus 60,4 millones en 2024/25.
En ese contexto, la industria oleaginosa está trabajando con mayor comodidad que en 2025, año en el cual el gobierno nacional debió implementar diferentes regímenes de promoción para incentivar ventas de soja por parte de los productores.
De todas maneras, debe tenerse en cuenta que la recuperación del sector oleaginoso se explica además por el crecimiento de la molienda de girasol, cultivo que viene registrando otra campaña excepcional.
Más allá de lo ocurrido en el último año, al comparar la situación de abril pasado con el mismo mes de 2024, se evidencia una caída del nivel de actividad del 2,8%. Y eso a pesar de que en el ciclo 2023/24 la oferta disponible de soja fue de 54,9 millones de toneladas.
En lo que va del ciclo 2205/26 los productores generaron liquidez con una cosecha extraordinaria de trigo y posteriormente emplearon al maíz y el girasol para ese propósito, mientras que a la demanda de soja le costó (y le sigue costando) bastante originar mercadería.
Por su parte, en abril pasado la actividad de la industria molinera argentina procesadora de trigo cayó un 4,0% respecto del mismo mes de 2025, pero registra un alza del 10,3% respecto a abril de 2024.
El IPI manufacturero incluye un exhaustivo relevamiento de todas las actividades económicas que conforman el sector industria manufacturera y la cobertura geográfica es para el total del país.
Es un indicador de coyuntura que mide la evolución del sector, con periodicidad mensual, tomando como variables para su cálculo la producción y ventas de unidades físicas, la utilización de insumos, el consumo aparente, la cantidad de horas trabajadas del personal afectado al proceso productivo y las ventas a precios constantes. En total los técnicos del Indec relevan más de 5000 empresas industriales.







