La campaña agrícola 2026/27 empieza a tomar forma y, mientras los productores definen la estrategia de siembra, también comienzan a mirar con atención el mercado de los insumos.
En ese escenario, desde Az Group consideran que la fuerte baja que registró la urea abre una oportunidad que conviene aprovechar, especialmente en un contexto internacional todavía atravesado por conflictos geopolíticos que podrían volver a tensionar los precios.
Jeremías Battistoni, analista de la consultora, destacó que la urea pasó de cotizar cerca de 1.000 dólares por tonelada hace apenas unos meses a unos 550 dólares en el mercado local.

“Hace tres o cuatro meses la urea valía en torno a los 1.000 dólares por tonelada en el mercado local y hoy estamos hablando de 550 dólares. Tuvimos una baja sumamente importante, prácticamente 50%, dependiendo desde dónde se tome la comparación”, explicó.
Para el especialista, el dato cobra todavía más relevancia porque se produjo en un escenario internacional que sigue mostrando incertidumbre. “Seguís teniendo conflicto, sobre todo en Medio Oriente, que fue justamente el que catapultó los precios internacionales. Me parece que es un momento para tomar posicionamiento, aprovechar las buenas relaciones de compra e ir cerrando parte de las necesidades para bajarle volatilidad e incertidumbre a la próxima campaña”, recomendó.

Battistoni reconoció que la compra de fertilizantes viene mostrando una dinámica más lenta que en otras campañas, aunque aclaró que la falta de oportunidades de negocio explica buena parte de esa demora.
“No sé si estamos muy atrasados, pero sí con una dinámica lenta. Prácticamente no has tenido oportunidades de compras a precios interesantes como anticiparse. Ahora, con estas bajas, hay varias empresas que fueron tomando posición anticipada y me parece que es un camino interesante”, sostuvo.
En el caso de los fertilizantes fosfatados, el panorama es diferente. Allí el mercado continúa condicionado por las restricciones de oferta que mantiene China desde hace varios años y los valores permanecen relativamente firmes.
“Hoy el MAP está en torno a los 965 dólares por tonelada, un poco por debajo de los 990 que había alcanzado el mes pasado. Esta baja no responde al mercado internacional sino a que el productor le pone un techo a esos precios. Acá no estamos frente a una gran oportunidad de compra; las relaciones son más bien neutrales”, indicó.
Más allá de los fertilizantes, el análisis de Az Group también pone el foco en las relaciones insumo-producto, que muestran señales alentadoras para la campaña gruesa.
El cultivo que hoy presenta el escenario más favorable es el girasol. “Sin duda es el que mejor relación de compra tiene. Estamos hablando de una capacidad de compra prácticamente un 60% superior al promedio de los últimos años. Tenemos un girasol disponible arriba de los 430 dólares y negocios a cosecha cercanos a los 400 dólares por tonelada, que son muy buenos precios”, señaló Battistoni.
Ese escenario, agregó, ayuda a explicar las expectativas de una expansión del área sembrada. “Todo indica que vamos hacia una campaña prácticamente récord para el girasol, por lo menos en comparación con los últimos años”, afirmó.

El analista también destacó que las relaciones insumo-producto resultan positivas para el resto de los granos cuando se toman las cotizaciones de la próxima cosecha.
“Hoy vale más, en términos relativos, la posición cosecha que el grano disponible. Una soja de 340 dólares, un maíz de 190 dólares o un trigo de entre 220 y 230 dólares generan muy buenas relaciones de compra prácticamente para toda la canasta de insumos”, explicó.
La excepción vuelve a ser el fósforo, cuyas relaciones permanecen neutrales, y el gasoil, cuyos elevados valores siguen afectando los números del productor. “Un gasoil de 1,40 dólares no permite ver relaciones positivas prácticamente con ningún cultivo”, concluyó Battistoni.





