El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria publicó esta semana un informe elaborado por la EEA Gral. Villegas que analiza los márgenes brutos esperados para el cultivo de trigo en la campaña que comienza, con datos de distintas zonas de referencia de todo el país. El precio tomado como base es de 225 dólares por tonelada, calculado como promedio de las últimas veinte ruedas de la posición enero 2027 en el Matba-Rofex.
El resultado promedio proyectado es de 169 dólares por hectárea, aunque con una dispersión muy marcada según la región. Los mejores márgenes corresponden al sur y sureste bonaerense, donde los rendimientos esperados son más altos y la cercanía a puerto reduce los costos de flete.
En el extremo opuesto, el norte y el oeste de la zona triguera muestran los números más ajustados, en algunos casos rozando el equilibrio. Los costos directos promedian 468 dólares por hectárea, pero pueden ir desde 185 hasta 723 dólares según la localidad, diferencia que refleja tanto la tecnología aplicada como la distancia al puerto de embarque.
Comparada con las tres campañas anteriores, la 2026/27 presenta márgenes esperados superiores al promedio histórico en cuatro de las siete zonas con series comparables, e inferiores en las tres restantes, según concluye el propio informe. En 2023/24 los rendimientos habían sido bajos en varias regiones, y en las cosechas de 2024 y 2025 el trigo pagaba precios relativamente deprimidos. Ahora el contexto mejoró parcialmente: la posición enero 2027 se ubica en 225 dólares por tonelada, por encima de los 220 y 202 dólares que registraban los futuros equivalentes en mayo de 2024 y 2025 respectivamente, aunque todavía por debajo de los 228 dólares de mayo de 2023.
El informe advierte, sin embargo, que la campaña arranca en un marco de alta incertidumbre económica. Los costos de fertilizantes nitrogenados y combustibles aumentaron, y los cambios regulatorios en el país suman volatilidad al escenario. El USDA proyecta además una caída de alrededor del 3% en la producción mundial de trigo respecto de la cosecha récord de 2025/26, lo que podría sostener moderadamente los precios internacionales, pero sin garantías de que esa tendencia se consolide antes de la siembra.
El análisis de sensibilidad incluido en el informe muestra que ante una caída simultánea del 20% en los rendimientos y un precio de 180 dólares por tonelada, prácticamente todas las zonas evaluadas arrojarían márgenes negativos. La única excepción sería el sudoeste del Chaco, que aun en ese escenario mantendría un resultado positivo de 17 dólares por hectárea. El escenario inverso, con mejores rindes y precios más altos, elevaría los márgenes de manera significativa en todas las regiones.
El estudio fue elaborado bajo la modalidad de siembra directa con maquinaria contratada en campo propio, con precios de insumos y servicios valuados en dólares según la cotización de la comunicación A 3500 del Banco Central, vigentes en mayo de 2026.
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