Inversora Juramento (IJSA), la compañía agroganadera de la familia Brito y la más importante del noroeste argentino, anunció una nueva colocación de Obligaciones Negociables por hasta 30 millones de dólares, con vencimiento bullet a 24 meses y pago semestral de intereses.
La licitación cierra el 23 de junio y la tasa quedará definida según las condiciones de mercado al momento de la colocación. Los fondos se destinarán a incrementar la capacidad productiva, ampliar las exportaciones de carne envasada y consolidar su presencia en el mercado retail de cortes bovinos de calidad.
La cifra tiene peso dentro del sector. Las empresas ganaderas argentinas suelen financiarse con crédito bancario de corto plazo y en pesos; una colocación de esta escala en dólares es una excepción en la industria. Para Juramento no es la primera vez: en octubre de 2024 había colocado las ON Clase V por 20 millones de dólares a 24 meses. Esta nueva emisión, si se confirma en su tope, la supera en un 50%.
La compañía fue fundada en 1990 por Jorge Brito, quien presidió el Banco Macro hasta su fallecimiento trágico en 2020. Con más de 35 años de trayectoria, opera con más de 114.000 hectáreas en Salta, un rodeo de 86.000 cabezas y una planta industrial propia. Controla todas las etapas de la cadena: genética bovina con razas Brangus y Braford, cría y recría silvopastoril, terminación a corral, procesamiento en el Frigorífico Bermejo y venta directa bajo las marcas Cabaña Juramento y Bermejo en una red de puntos de venta en Salta, Jujuy, Tucumán y Buenos Aires.
La nueva ON se inscribe en una racha inversora que arrancó en septiembre de 2024, cuando IJSA obtuvo un crédito de 7 millones de dólares del Banco Macro para capital de trabajo en inversiones. Meses después, en septiembre de 2025, la compañía compró Pallaro Hermanos, propietaria de un campo de 24 mil hectáreas y 16 mil cabezas en Salta, por 56 millones de dólares.
Con esa adquisición elevó su base productiva a más de 110.000 hectáreas y su rodeo a cerca de 90.000 cabezas. El CEO Rafael Aguilar explicó que el predio se destinará a cría y recría con rotación de maíz, soja y poroto, con el objetivo de “aumentar la generación de granos y pasto e introducir un esquema silvopastoril de rotación intensiva de animales”.
En paralelo, la empresa invirtió más de 20 millones de dólares en la modernización del Frigorífico Bermejo, en Pichanal. Las obras incluyeron una nueva sala de desposte que elevó la capacidad de envasado al vacío del 30% al 100% de la producción, la habilitación para elaborar carne kosher y la ampliación de la capacidad de enfriado y congelado. La planta opera hoy con una capacidad de faena de 144.000 cabezas por año. Esa inversión desembocó, en febrero de 2026, en una alianza con el Frigorífico Gorina, de la familia Riusech, para operar el Bermejo en conjunto con foco exportador. El acuerdo prevé llevar la dotación a 600 empleos directos. “Lo que estamos haciendo es sumar valor agregado al producto, con una excelente inocuidad. Es un gran salto de calidad”, dijo Aguilar.
Entre el crédito del Macro, la compra de Pallaro y la modernización del Bermejo, la empresa movilizó más de 90 millones de dólares en menos de dos años. La nueva ON es el paso siguiente.




