En el inicio del ciclo lectivo, la renuncia de 83 docentes e investigadores de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) encendió las alertas de esa casa de estudios, cuya estructura –afirman- se encuentra cada vez más deteriorada.
Aquella situación se enmarca en una crisis mucho más amplia, vinculada al desfinanciamiento de la educación pública en general. En el caso universitario, según dan cuenta los propios trabajadores, las pérdidas salariales alcanzan un 34% en términos reales desde noviembre de 2023, lo que empuja a muchos a dejar sus cargos.
“Estamos perdiendo profesionales con formación de posgrado y amplia trayectoria en investigación, reconocidos por sus pares internacionales, que se ven obligados a continuar sus carreras en el exterior ante la imposibilidad de sostener condiciones salariales”, advirtió decana de la FAUBA, Adriana Rodríguez, en un comunicado publicado esta semana.
Actualmente, el salario de un docente con menos de 10 años de antigüedad y una carga de 40 horas semanales ronda el millón de pesos.
A ese panorama se suman también las renuncias de personal no docente y jubilaciones anticipadas de profesores titulares, lo que hace peligrar todavía más a esa Institución.
Días atrás, la Universidad de Buenos Aires (UBA) exigió al gobierno nacional la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, cuya aplicación “permitiría contar con un presupuesto adecuado para garantizar las funciones de docencia, salud, investigación y extensión en todo el sistema universitario nacional”.
Aquella ley fue una de las que el gobierno intentó frenar, asegurando que atentaría contra el equilibrio fiscal. Luego de ser aprobada por ambas Cámaras, el Ejecutivo la veto, algo que fue posteriormente rechazado por el Congreso.
A pesar de que está en curso un fallo judicial que obliga al gobierno a realizar la transferencia de fondos, la implementación de la ley se encuentra detenida. En paralelo, el Ejecutivo envió otro proyecto al Congreso a través del cual propone un aumento de solo el 12,3% en 2026.






Y el campo argentino que piensa de esto? No piensan apoyar explícitamente la ciencia y el desarrollo científico argentino? Jueguense una vez en la vida por algo que no sea su propio bolsillo.
Se la pasan llorando en la UBA y todas la universidades públicas. Esto es un paro político contra el gobierno de Milei. Durante el gobierno de Cristina, de Néstor y de Alberto Fernandez no decían nada. Si tanto lloran que no les alcanza empiezan a cobrar a los extranjeros. Miles de extranjeros estudian gratis en Argentina y nosotros con nuestros impuestos pagamos la educación superior de todos los Latinoaméricanos que viene gratis a usar la universidad. Educación publica y gratuita solo para los argentinos. Empiezan a cobrar en dólares a todos los extranjeros y les va a alcanzar el presupuesto. También podrían subir el precio de los post grados y de las maestrías que ofrecen y tendrían otra entrada de dinero. Dejen de llorar ya en la UBA y en las universidades públicas….