El frigorífico Alimentaria La Pompeya, ubicado en Marcos Paz, Buenos Aires, concretó su primera exportación de grasa porcina a Brasil. Se trató de un embarque inicial de 23 toneladas que abre la puerta a un nuevo flujo comercial con uno de los países más potentes del mundo en producción de carne de cerdo. Es el primer negocio de exportación de este subproducto de la faena que se logra hacer en muchos años, según contaron fuentes del sector.
La operación tiene un valor simbólico y estratégico para el sector porcino. Brasil es el cuarto productor mundial de carne porcina, por detrás de China, la Unión Europea y Estados Unidos, y cuenta con una industria altamente integrada y competitiva. Por lo tanto, lograr colocar allí un subproducto argentino representa una señal de que el país puede encontrar nichos comerciales y competir a nivel global.
El envío consistió en recortes de grasa porcina que en Brasil se utilizan como materia prima para la elaboración de linguiça, un embutido tradicional y similar al chorizo. El primer despacho fue transportado en un camión con 23 toneladas y ya se está preparando un segundo embarque, con la intención de consolidar el flujo comercial a ese destino.

El valor de referencia de la operación ronda los 1.200 dólares por tonelada, un precio que para la industria resulta atractivo en un contexto en el que este tipo de subproductos suele tener escasa valorización en el mercado interno.
Desde la compañía explicaron que la estrategia apunta justamente a encontrar mercados externos para productos que en Argentina no tienen una demanda fuerte o no logran precios interesantes. De esa manera, la exportación permite mejorar la integración del valor de cada animal procesado y aportar mayor competitividad a toda la cadena porcina.
“Podemos competir”, destacó Matias Sosa, gerente de exportaciones de la empresa que ansía ahora la firma del protocolo por menudencias con China.
La Pompeya es uno de los actores centrales de la industria. El frigorífico faena alrededor de 80.000 cerdos por mes, lo que implica cerca de un millón de animales al año. Si se considera que en Argentina se faenan aproximadamente 8,5 millones de cabezas anuales, la empresa concentra una porción relevante del mercado.

Además, se trata del principal exportador de subproductos porcinos del país. En 2025 la firma colocó en el exterior 5.300 toneladas, volumen que representó aproximadamente el 45% de las exportaciones nacionales de este tipo de mercadería, según indicaron desde la compañía.
El grueso de ese comercio se dirige actualmente a Asia y África, mercados que valoran partes del animal que en Argentina tienen poca salida comercial. En África, por ejemplo, se envían patas, manos y cabezas, mientras que varios órganos y menudencias encuentran destino en países del sudeste asiático, especialmente Filipinas.
En ese contexto, el acceso a nuevos mercados es un factor decisivo para las cuentas de las empresas. Uno de los objetivos más importantes para el sector es la posibilidad de ampliar el protocolo sanitario vigente con China.

Actualmente, el acuerdo bilateral solo permite exportar cortes con y sin hueso, lo que deja fuera justamente a las menudencias, que son el principal producto que demanda el mercado chino. Para la industria argentina, lograr esa habilitación sería clave porque permitiría valorizar mucho más esos subproductos.
La diferencia de precios es significativa. Mientras que algunos productos destinados hoy a África se venden en torno a 650 dólares por tonelada, el mercado chino puede llegar a pagar valores cercanos a 3.000 dólares, especialmente cuando se trata de mercadería con marca y reconocimiento sanitario.
Por eso, en el sector consideran que ampliar el protocolo con China permitiría integrar mejor el valor del animal y mejorar los ingresos de toda la cadena porcina.
En paralelo, las empresas continúan invirtiendo para ganar eficiencia. En el caso de La Pompeya, uno de los focos está puesto en mejorar su capacidad de frío mediante nuevas instalaciones y equipamiento de congelado, lo que permitiría aumentar el volumen exportado y responder con mayor rapidez a las oportunidades comerciales.





