En la última sesión, celebrada el pasado viernes, el Concejo Deliberante de Adolfo Alsina aprobó la Ordenanza Fiscal e Impositiva 2026, que incluyó, entre otras erogaciones, el aumento de sueldos jerárquicos para funcionarios municipales en un 80% y un 100% de suba para la tasa Vial. Así planteado, no es sorpresivo que el encuentro haya estado signado por el clima de tensión y enfrentamientos entre los productores presentes y los ediles.
El Presupuesto oficialista contó con votos afirmativos del bloque de Juntos por el Cambio -que responde al intendente Javier Andrés- y del peronismo, que juntos vencieron la férrea oposición de La Libertad Avanza.
De ese modo, en concepto de Tasa por Conservación, Reparación y Mejorado de la Red Vial, los contribuyentes pasarán de pagar 3129 pesos por hectárea a 6295, un incremento del 101% que triplica al índice de inflación anual y despierta la bronca de los productores de la zona, pues no ven reflejado en los caminos rurales nada de lo que aportan anualmente.

Desde el “vamos”, todo lo que rodeaba a la ordenanza impositiva despertaba sospechas, pues los propios concejales opositores hicieron saber en la sesión, dispuesta para el segundo día del año a última hora, que no habían tenido el tiempo suficiente para analizar el proyecto oficialista.
“Hicieron toda esta movida en medio de las fiestas para que nadie se diera cuenta. Es una vergüenza”, expresó, en diálogo con Bichos de Campo, el productor Marcos Reynal, que se dedica a la agricultura y la ganadería en esa localidad y asegura sufrir la inacción estatal desde hace ya mucho tiempo, pues hace por lo menos un año que la maquinaria del municipio no trabaja en su zona.
La región de Adolfo Alsina no fue ajena a las inundaciones que afectaron a gran parte del territorio bonaerense pero, pasado ya el momento más crítico, hoy los productores aseguran que el mal estado de los caminos no tiene que ver con el agua sino con la falta de mantenimiento.
“En mi caso, hace 9 meses que no puedo acceder al campo por el camino principal”, agregó Reynal, que afronta por eso un costo logístico mucho mayor: tiene sólo 30 kilómetros de distancia hasta Carhué, pero debe desviarse por Salliqueló y recorrer el doble de distancia para mover su producción.

“No sé en dónde va la plata, pero para este lado está claro que no”, observa el productor, que confía en que “si trabajan en serio, en una semana el problema se arregla porque el agua ya bajó hace rato”.
Al pasar, Reynal menciona un dato no menor, que es el destino de los fondos. De hecho, ese fue uno de los puntos más álgidos en la tensa sesión del pasado viernes, donde concejales oficialistas justificaron el aumento de la tasa Vial por el “desfinanciamiento” del municipio, mientras que los opositores despertaron interrogantes sobre el destino de los fondos y cuestionaron la falta de austeridad de las autoridades.
“Empecemos por casa. Congelemos los sueldos jerárquicos, congelemos los sueldos del intendente y congelemos los sueldos de los concejales”, expresó el concejal libertario David Rodas, que cuestionó que, mientras se “castiga” a la gente que produce, los funcionarios se aumentan en un 80% sus salarios.

Miguel Ángel Laborde es miembro de la Rural de Salliqueló pero, como produce en Adolfo Alsina, fue uno de los productores presentes en el recinto la semana pasada. “Decepciona escuchar los argumentos”, expresó, al ser consultado por este medio, y hasta asegura haberse retirado de la sala cuando los concejales votaron el aumento de sueldos.
De acuerdo con la crónica del medio local Diario de Rivera, una de las intervenciones más abucheadas fue la de Carmen Calderón, del bloque de Fuerza Patria, que señaló que el mal estado de los 2500 kilómetros de caminos rurales se debe al desfinanciamiento. El argumento coincide con el del oficialismo, que señala que no sólo la tasa Vial de Adolfo Alsina es una de las más bajas de la provincia, sino que incluso ha “perdido contra la inflación” desde 2020 en adelante.
Del equivalente de medio litro de gasoil por bimestre, unos 521 pesos, la cuota pasará a costar, en 2026, 1049 pesos por hectárea.
“Se ve que la plata la derivan para otro lado o la malgastan, porque ellos dicen que no les alcanza. O son unos inoperantes o hacen las cosas mal”, observó Laborde y aclaró que “esto no se trata de no querer pagar más, sino de exigir que haya una contraprestación”, un aspecto inseparable de toda tasa municipal.
Como en cada reclamo por el estado de los caminos rurales, lo cierto es que no se trata únicamente de lamentar pérdidas productivas en una región donde hay importantes centros de procesamiento -como el molino de Carhué o La Serenísima, o mismo también el puerto de Bahía Blanca-. Se trata, además, de los efectos muy concretos que tiene sobre la ruralidad no contar con vías de acceso y comunicación.
Uno de los casos más replicados por las fuentes consultadas en la zona es el de la Escuela Agraria de Rivera, que recientemente ha perdido su servicio de combis por las dificultades para llegar al establecimiento. Como ese, hay muchos otros casos.

“Todo esto genera mucha frustración”, resumió Reynal, que asegura que incluso ahora, que han disminuído los excesos hídricos en la zona, los caminos secos se “quiebran” y derrumban fruto de la falta de mantenimiento.
“Uno no estaría tan en desacuerdo en pagar un poco más si hubiera una prestación, pero no sabemos a cuenta de qué pagamos. Parece que los políticos nunca salieron del pueblo ni conocen los caminos de tierra”, agregó.
A pesar de haber sido aprobado por mayoría días atrás, el reciente aumento de la tasa Vial tiene, igualmente, su letra chica. Se trata de una “cláusula gatillo”, de la cual no hubo mucho despliegue durante la sesión del Concejo Deliberante pero que, en resumidas cuentas, establece que si no hay un cambio concreto en el estado de los caminos, en 6 meses puede retrotraerse ese incremento.
De todos modos, no es un mecanismo en el que confíen los productores. “Ni siquiera dijeron con qué parámetros se va a medir eso”, observó Laborde, que lamenta además que lo que se perfilaba como una buena iniciativa para el sector -la creación de un consorcio caminero- se haya descartado las últimas semanas.
En efecto, según pudo saber Bichos de Campo, referentes del sector productivo, entidades e instituciones nucleados en la mesa agropecuaria habían iniciado las conversaciones para encontrar otro modo de administrar la red vial. La reciente discusión presupuestaria no es un buen augurio para su iniciativa.
“Venía bastante avanzado, pero no prosperó. Por lo menos este año, que salieron de un día para el otro con un aumento del 100% de la tasa”, concluyó Laborde.




