Luego de varios meses en los cuales la capacidad de pago de la industria oleaginosa argentina superó con creces al de la exportación, finalmente llegó la revancha para los “traders”.
El FAS teórico tanto de la industria como de la exportación para los embarques por realizar en septiembre próximo se ubicó el viernes pasado en torno a los 331 u$s/tonelada, según estimaciones de la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario.
El viernes pasado el contrato Soja Rosario Septiembre 2026 en A3 Mercados terminó en una media de 341,5 u$s/tonelada, lo que muestra que la demanda está abonando valores superiores a los de su capacidad teórica de pago para poder originar mercadería en un contexto en el cual gran parte de los productores está haciendo “caja” con el maíz y deja a la soja en un segundo plano.
Este lunes el contrato Soja Rosario Septiembre 2026 volvió a subir para registrar un valor promedio final de 343,5 u$s/tonelada, mientras que el contrato más negociado –con operaciones por más de 130.000 toneladas– fue el de Noviembre 2026, que cerró en 349,3 u$s/tonelada.
No es casual que las Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) de poroto de soja para septiembre próximo sumen a la fecha 647.000 toneladas versus 220.000 toneladas de harina de soja para ese mismo mes.
Los próximos dos meses son una “ventana” clave para la soja argentina porque Brasil ingresa en la “temporada comercial baja” de la oleaginosa y EE.UU. está recién iniciando la cosecha de la nueva campaña para concentrar embarques en el último trimestre del año.
El hecho de que haya incertidumbre sobre el resultado final de la cosecha de soja de EE.UU., producto del “mercado climático” propio de la época, contribuye a sostener los precios de la oleaginosa para los embarques por realizar en el segundo tramo de 2026.
En ese marco, exportadores argentinos están aprovechando la oportunidad para tomar posiciones comerciales y así aprovechar los precios atractivos ofrecidos por la coyuntura.







