El principal factor que está incidiendo en el mercado global de trigo es una disrupción logística en el Mar Negro ocasionada por ataques constantes en puertos y buques realizados con drones y misiles.
Andrey Sizov, director de la consultora agrícola rusa SovEcon, hizo un repaso del impacto de la guerra ruso-ucraniana para explicar cuán difícil resulta proyectar qué puede pasar con las cotizaciones del cereal en la actual coyuntura.
El primer “fogonazo” alcista se gestó a comienzos de 2022 con el inicio de la guerra ruso-ucraniana. Sin embargo, los precios ajustaron a la baja con fuerza luego de la instrumentación de un “corredor granario” que, con la intermediación de Naciones Unidas y Turquía, aseguró el flujo de embarques de productos agroindustriales en el Mar Negro.
En el verano boreal de 2023 el colapso del acuerdo del “corredor granario” volvió a catapultar los precios del trigo, pero no por mucho tiempo.
“Después de que el acuerdo de granos colapsara en julio de 2023, los ataques escalaron rápidamente y luego se detuvieron de manera igual de repentina, sin ninguna explicación pública”, indicó Sizov en redes sociales.
“Lo mismo podría suceder de nuevo, sacando gran parte de la prima de riesgo del mercado casi de la noche a la mañana. Por ahora, sin embargo, el mercado está valorando una amenaza real a los flujos físicos de trigo. Y creo que eso está justificado”, añadió.
El último ajuste alcista antes del registrado este año se había presentado en mayo de 2024, cuando se informaron daños por heladas en la cosecha de trigo de Rusia. Pero posterior a ese evento los valores del cereal siguieron cayendo hasta alcanzar un mínimo en octubre de 2025.
“Para el trigo, el Mar Negro es algo así como el estrecho de Ormuz para el petróleo: problemas allí pueden convertirse rápidamente en un evento de precios global”, destacó el analista ruso.
Esta vez, el problema comenzó en el Mar de Azov, donde la navegación sigue suspendida después de ataques repetidos de drones ucranianos contra buques rusos.
Los buques también han sido atacados en el Mar Negro cerca de Ucrania. Los puertos de Odesa enfrentan disrupciones, mientras que Maersk ha suspendido las escalas de contenedores en Chornomorsk y está redirigiendo buques a Rumania. Incluso Novorossiysk, el mayor centro de exportación de granos de Rusia, detuvo esta semana brevemente la navegación después de un ataque nocturno.
Ucrania puede redirigir algunos granos a través de la UE-27 y el río Danubio, pero eso no es ni fácil ni barato. La capacidad es limitada, y los niveles de agua del Danubio son actualmente los más bajos en 30 años.
“Al principio, el mercado trató esto como otro susto familiar del Mar Negro. Es justo: estos repuntes a menudo desaparecen tan pronto como se reanuda el transporte marítimo. Pero esta disrupción ha durado más, ha afectado a más buques y se ha extendido por un área más amplia”, señaló Sizov.
El consultor dijo que, si las hostilidades persisten, Rusia y Ucrania podrían enviar 1,5 a 3,0 millones de toneladas menos de granos por mes a corto plazo, principalmente de trigo. Eso es aproximadamente el 20% a 30% de las exportaciones mensuales combinadas de ambas naciones.
“El punto medio de nuestra estimación –2,25 millones de toneladas– equivale en volumen a alrededor del 13% de todo el trigo comercializado globalmente en un mes promedio. No significa que todo ese grano desaparezca. Algunos se retrasarán o redirigirán. Pero es fácilmente suficiente para mover el mercado global de trigo”, remarcó.
“El repunte puede continuar si la disrupción dura unas semanas más o comienza a afectar seriamente las grandes terminales de aguas profundas de Rusia. Pero los repuntes del Mar Negro pueden revertirse brutalmente”, advirtió Sizov.
La historia reciente muestra que las disrupciones logísticas, de alguna u otra manera, se terminaron solucionando ante la necesidad de ambas naciones de seguir exportando productos agroindustriales para poder generar divisas y financiar la guerra. Sin embargo, tampoco puede descartarse que Ucrania esté apostando por neutralizar la capacidad exportadora rusa por el Mar Negro para provocar un daño sustancial a la economía de esa nación, lo que habilita, en tal escenario, una represalia rusa igual de contundente; en tal escenario, los valores del trigo –también del maíz y del aceite de girasol– tienen todavía un gran potencial alcista.





