Desde que Javier Milei asumió la presidencia, hubo señas permanentes hacia el agro, y en particular a la reducción del cobro de derechos de exportación, cuya alícuota fue bajando a lo largo de estos casi tres años de gestión. Si bien aun la mayoría de los complejos exportadores conserva un alto nivel de retenciones, es cierto que, a futuro, el cronograma que idearon en el Ministerio de Economía marca que para 2028, el complejo soja quedaría en 15%, sensiblemente menor al porcentaje actual de 24%.
No se eliminarán a 0% como prometió reiteradas veces durante la campaña presidencial, ni tampoco fueron elevados esos porcentajes de forma generalizada, como intentó hacer el jefe de Estado en el primer proyecto de la Ley Bases, idea rechazada por los gobernadores y que debió suprimirse de la ley que finalmente se aprobó.
Empero, un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario advierte que a pesar de los gestos, los cronogramas y los anuncios, el agro no modificó su aporte a las arcas nacionales. Según estimó la entidad experta, para 2026, el aporte de las seis principales cadenas del agro (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo) en concepto de derechos de exportación se proyecta en US$ 4.613 millones, prácticamente sin cambios respecto de los US$ 4.665 millones de 2025 (-1% interanual.

Si es verdad que se trata de dos años que están por debajo del récord de 2022, pero sin reducción a la vista: “Este guarismo se encuentra por debajo de los máximos de 2021 y 2022 (US$ 8.373 y US$ 9.101 millones), cuando los precios internacionales de los commodities agrícolas alcanzaron sus máximos históricos al desatarse la guerra entre Rusia y Ucrania, pero un 50% por encima del mínimo de 2023, año de la histórica sequía”, indicó la entidad.
Según expresaron los santafesinos, discriminando por complejos, el de la soja (que incluye poroto, harina, aceite y biodiesel) continúa siendo el principal aportante, con US$ 3.275 millones proyectados para el año 2026, dado que es el producto que afronta las mayores alícuotas. Le siguen el complejo maíz con US$ 754 millones, el de trigo con US$ 324 millones, el de girasol con US$ 158 millones, y los de cebada y sorgo con US$ 79 millones y US$ 22 millones, respectivamente.

“Sin embargo, los esquemas temporales de modificación de alícuotas de derechos de exportación vigentes en el 2025 sí impactan en el flujo intertemporal de la recaudación proyectada para el 2026”, explicaron los economistas Tomás Rodríguez Zurro y Emilce Terré elaboradores del informe, para explicar el fenómeno. Así, en el primer semestre del año los seis principales complejos del agro aportaron US$ 1.881 millones en concepto de Derechos de Exportación (DEX). El monto implica una caída del 51% frente a los US$ 3.804 millones del primer semestre de 2025 y se ubica como el segundo registro más bajo de los últimos seis años, solo por encima de 2023 (US$ 1.153 millones).
No obstante, esta comparación interanual está fuertemente condicionada por dos esquemas excepcionales que rigieron durante 2025 y que alteraron el patrón habitual de declaración y tributación.
Uno fue el de la reducción temporaria de alícuotas vigente entre febrero y junio de 2025, que incentivó una fuerte anticipación en el registro de ventas al exterior (DJVE). “Ese mayor volumen declarado más que compensó las menores alícuotas y precios, apuntalando la recaudación del primer semestre de 2025 y elevando así la base de comparación contra la que hoy se mide 2026”, dijeron desde la BCR.

Por otro lado, tuvo mucho peso el favor que el gobierno nacional le hizo a las agroexportadoras en septiembre de 2025, con la eliminación temporaria de DEX que permitió registrar ventas al exterior libres de retenciones hasta alcanzar un cupo de negocios. “Esto comprimió la recaudación por retenciones del segundo semestre de 2025, que tocó los US$ 861 millones y, al mismo tiempo, consumió parte del volumen que, bajo un patrón normal, se habría declarado y tributado a comienzos de 2026”, describieron.
Según la Bolsa, se estima que el aporte del agro en concepto de retenciones entre julio y diciembre del 2026 ascienda a US$ 2.731 millones, más que triplicando la recaudación por igual concepto del segundo semestre de 2025, y dejando la recaudación total por DEX para el año 2026 en US$ 4.613 millones.
Las retenciones son el reclamos histórico del campo durante los últimos 18 años y también una de las promesas de campaña de Javier Milei. Sin embargo, el Gobierno no avanzó inicialmente con una eliminación de los derechos de exportación y durante 2024 mantuvo, para los principales cultivos, las alícuotas que había heredado: 33% para la soja, 12% para el maíz y el trigo y 7,5% para el girasol.
El primer cambio importante llegó en enero de 2025, cuando el Gobierno dispuso una reducción transitoria de las retenciones a los principales granos. La soja pasó del 33% al 26%, sus subproductos del 31% al 24,5%, mientras que el maíz, el trigo, la cebada y el sorgo bajaron del 12% al 9,5%. La medida había sido anunciada inicialmente hasta fines de junio y estuvo vinculada a la necesidad de mejorar los márgenes del productor en un contexto de menores precios internacionales y dificultades climáticas.
En julio de 2025 llegó un nuevo punto de inflexión, ya que el Gobierno convirtió esas rebajas en permanentes y volvió a reducir algunas alícuotas. La soja quedó en 26%, el maíz y el sorgo en 9,3%, y el girasol pasó a 5,5% para el grano y 4% para el aceite. En ese momento, Milei aseguró que las bajas “no tendrán vuelta atrás” mientras estuviera en el Gobierno.
Hubo además un episodio extraordinario en septiembre de 2025, cuando el Gobierno suspendió temporalmente los derechos de exportación para los granos y sus derivados. La medida llevó las retenciones a 0% durante casi 72 horas y tuvo como objetivo acelerar la liquidación de divisas. No significó, sin embargo, una eliminación permanente del impuesto.
La política de reducción continuó a fines de 2025 y durante 2026. En diciembre, la soja volvió a bajar, hasta el 24%, mientras que sus derivados quedaron en 22,5%. El maíz y el sorgo pasaron a 8,5%, el girasol a 4,5% y el trigo y la cebada a 7,5%. Desde junio de 2026, además, el trigo y la cebada volvieron a bajar, hasta ubicarse en 5,5%. El Gobierno también estableció un esquema para continuar reduciendo gradualmente algunas de estas alícuotas en los próximos años.
Así, a agosto de 2026, la soja tributa un 24% de derechos de exportación, frente al 33% que regía cuando Milei llegó a la Casa Rosada; el maíz y el sorgo, 8,5% contra 12%; el trigo y la cebada, 5,5% contra 12%; y el girasol, 4,5% contra 7,5%.
El Gobierno de Javier Milei no solo redujo las retenciones durante 2025 y 2026, sino que también dejó establecido un cronograma de bajas para los próximos dos años. El esquema fue formalizado mediante el Decreto 423/2026, publicado en junio de este año, que estableció un programa “gradual, previsible y verificable” de reducción de los derechos de exportación. La propia norma sostiene que el objetivo oficial es que las retenciones desaparezcan, aunque condiciona ese proceso a la evolución del superávit fiscal.
Para la soja, que actualmente tributa un 24%, la reducción comenzará en enero de 2027 a razón de 0,25 puntos porcentuales por mes. De mantenerse el cronograma durante todo el año, el derecho de exportación llegará al 21% en diciembre de 2027. A partir de enero de 2028 el ritmo de reducción se duplicará, con una baja de 0,5 puntos por mes, hasta alcanzar el 15% a fines de ese año.
El maíz y el sorgo, que actualmente tributan 8,5%, también tendrán una reducción progresiva. Desde enero de 2027 las principales posiciones de ambos cultivos comenzarán a bajar 0,25 puntos porcentuales por trimestre. De esta manera, llegarán al cierre de 2027 con una alícuota de alrededor del 7,5%. En 2028, el ritmo de reducción se acelerará a 0,5 puntos por trimestre y el esquema llevará las principales posiciones hasta aproximadamente el 5,5% hacia fines de ese año. Algunas posiciones específicas, además, quedan directamente exentas del derecho de exportación.
En el caso del girasol, el esquema también será gradual: la reducción comenzará en enero de 2027 y será de 0,25 puntos porcentuales por semestre. Desde 2028, el ritmo se duplicará a 0,5 puntos por semestre. La magnitud exacta de la baja depende de la posición arancelaria, ya que el decreto contempla distintos productos dentro de la cadena, desde semillas hasta aceites y otros derivados.
El trigo y la cebada tienen un tratamiento diferente porque el Gobierno decidió adelantar su reducción para impactar sobre las decisiones de siembra de la campaña 2026/27. En junio de 2026, ambos cultivos pasaron del 7,5% al 5,5%, mientras que sus productos derivados quedaron alcanzados por alícuotas diferenciadas.
De esta manera, 2027 será el primer año de la gestión de Milei en el que las principales cadenas agrícolas tendrán por delante un sendero de reducción de retenciones ya establecido de antemano. La soja será la que registre la mayor disminución durante ese año: de 24% a 21%, tres puntos porcentuales menos. Y en 2028 el ritmo de reducción se acelerará, con el objetivo declarado por el Gobierno de avanzar progresivamente hacia la eliminación de los derechos de exportación.






Solamente LOS NECIOS,no entienden que bajar retenciones significa MAYOR PRODUCCIÓN e IGUAL O MÁS IMPUESTOS AL ESTADO.