El mercado de productos oleaginosos sumó este miércoles un nuevo factor alcista: el gobierno de India redujo los aranceles de importación de los aceites vegetales con el propósito de facilitar el ingreso de los mismos.
El arancel básico para el aceite de palma crudo y el de soja crudo pasó del 10% al 5%. Por su parte, el gravamen sobre las versiones refinadas de ambos productos se redujo del 32,5% al 27,5%.
En el caso del aceite de girasol, el arancel para el producto crudo se eliminó por completo para pasar del 10% al 0%, mientras que para el aceite de girasol refinado la tasa cayó del 32,5% al 22,5%.
Además del arancel aduanero básico, las importaciones de aceites comestibles en India están sujetas a un “gravamen para el Desarrollo de Infraestructuras Agrícolas y al Recargo de Bienestar Social”.
Tras los cambios, el aceite de palma crudo y el de soja crudo cuentan ahora con un arancel efectivo del 11% frente al 16,5% anterior. El aceite de girasol crudo, por su parte, pasó a tributar al 5,5% versus el 16,5% previo.
Entre noviembre de 2025 y agosto de 2021, según datos informados por la entidad que agrupa a las industrias aceiteras de India, el país asiático importó 13,6 millones de toneladas de aceites vegetales, la mayor parte del cual correspondió a aceite de palma provisto por Indonesia y Malasia.
Sin embargo, la Argentina es el principal abastecer de aceite de soja, mientras que Brasil ocupa el segundo lugar del ranking. China, poco a poco, se está consolidando como un proveedor del producto de su vecino, lo que representa un factor por monitorear en lo sucesivo.
En el período Rusia y Ucrania se destacan como los mayores proveedores de aceite de girasol de India, pero esa posibilidad ahora está en duda con el “apagón logístico” presente en el Mar Negro en los últimos dos meses. Este factor implica una oportunidad única para consolidar a la Argentina como el mayor proveedor del producto del país asiático.






