Dentro del complejo panorama que atraviesa la cadena yerbatera, marcado por la desregulación de la actividad impulsada por el gobierno nacional, el mercado interno se mantiene estancado mientras que las exportaciones comienzan a mostrar indicadores récord. En ese contexto, la Cooperativa Yerbatera de Dos de Mayo Ltda. concretó un hecho histórico: su primer envío de yerba mate a China, abriendo así una nueva puerta comercial para el sector.

“Es la primera vez que vamos a exportar yerba a China”, destacó el presidente de la entidad, Héctor Dingler en diálogo con Bichos de Campo. Si bien la cooperativa había tenido experiencias previas de exportación hacia Brasil, esos envíos se habían discontinuado. El desembarco en el mercado asiático fue posible gracias a contactos generados en ferias y misiones comerciales, en el marco del trabajo conjunto con el Consorcio Exportador de Té (CONEXTEA).
En ese proceso fue clave la participación de Ricardo Drozenski, secretario de la cooperativa, junto a Helmuth Kummritz, gerente del mencionado consorcio, quienes asistieron a una feria en China donde se concretaron los primeros vínculos comerciales. “Seguramente se irá incrementando el volumen de los envíos, tenemos muchas expectativas para que esto siga creciendo”, señaló Dingler.

El primer embarque consiste en un container con yerba mate despalada a granel, acondicionada en bolsas de 22 kilos, que será comercializada en destino por una empresa local bajo su propia marca.
Este paso hacia la exportación por parte de la cooperativa se apoya en un proceso sostenido de inversiones que están orientadas a mejorar la calidad y el valor agregado del producto. Actualmente, la cooperativa está ampliando su capacidad industrial con la construcción de nuevas líneas de secado.
“Estamos construyendo dos líneas más, libres de humo y con intercambiadores de calor”, explicó Dingler. Hoy cuentan con tres líneas operativas y proyectan llegar a cinco, lo que les permitirá procesar hasta 500.000 kilos diarios de hoja verde.

El uso de secaderos con intercambiadores de calor responde a una demanda creciente tanto del mercado interno como externo, que prioriza procesos más limpios y controlados, sin contaminación por humo.
En paralelo, la entidad avanzó en una inversión energética con la instalación de 1.100 paneles solares de 615 W cada uno, alcanzando una capacidad de generación cercana a los 625 kW en condiciones óptimas. Esta inversión busca tanto reducir costos para ser más competitivos como así también consolidar un perfil productivo más sustentable.
Durante la última zafra, la cooperativa procesó más de 30 millones de kilos de hoja verde, provenientes no solo de sus 122 asociados, sino también de alrededor de 700 productores de la zona centro de Misiones.
Además de la yerba mate, la entidad también cuenta con un secadero de té con cuatro líneas, cuya producción se exporta casi en su totalidad. En cuanto al destino de la yerba, el 85% se comercializa como canchada, principalmente hacia la Cooperativa Liebig, responsable de la marca Playadito, y al Grupo Kabour de Comandante Andresito, principal exportador a Siria. El 15% restante se industrializa y es envasada con marca propia: Indumar, en homenaje a la picada donde se ubica la sede de la cooperativa.
Con este primer envío a China, la cooperativa gana un nuevo mercado que proyecta sostener y ampliar oportunidades para la producción madre de los colonos misioneros de la zona. A su vez, marca un camino para otras entidades y empresas del sector que buscan una mejor inserción comercial en el ámbito internacional.
Desde Dos de Mayo dicen “tomá mate”, pero en chino.





