El dato que puede exhibir el sector vitivinícola es que, tanto durante el mes de septiembre como en el acumulado del año, sus exportaciones crecieron. Ante un mercado interno cauteloso, las bodegas incrementaron sus envíos al exterior pero a menor valor.
Así lo demuestra el último informe mensual difundido por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Durante septiembre, las exportaciones de vino alcanzaron los 230.744 hectolitros, un 24,2% de aumento interanual. En lo que va del 2026, sin embargo, la facturación cayó un 4,7%, con un precio promedio por litro un 7,6% inferior al del 2025.

En la primera mitad del año, el consumo interno de vinos prácticamente no tuvo movimiento respecto al 2025. Ni importantes subidas, ni caídas bruscas. Ante esto, que ya es una tendencia muy palpable en el sector, las bodegas suben su apuesta por el mercado externo, hoy abierto a recibir más volumen pero reacio a pagar mucho por él.
Respecto al mismo mes del año pasado, en septiembre casi todas las categorías exportaron más. El vino fraccionado aumentó un 26%, motorizado principalmente por el de color, el vino a blanco a granel se cuadruplicó, y el mosto concentrado se vendió un 34% más.
En el acumulado del año, por su parte, se mantiene un incremento del 3,2% en la exportación respecto al 2025, con un total de 1.480.437 hectolitros, aunque con mayor disparidad entre cada producto: las ventas de fraccionados -sobre todo de vino a color- cayeron un 3,1%, mientras que se vendió un 24% más a granel.
El vino blanco sigue siendo el principal motor del sector: lleva un 30% de aumento en sus exportaciones en comparación al año pasado.

Entre enero y septiembre se exportaron 4,56 millones de litros más que en el mismo período de 2025, pero se facturaron 23 millones de dólares menos. Eso significa que, si bien las bodegas argentinas han incrementado sus envíos al exterior, deben vender más que antes para obtener la misma cantidad de divisas.
El valor FOB total de la categoría vinos se ubicó en torno a 474 millones de dólares, casi un 5% menos que el año anterior, cuando rondaba los 497 millones.
Lo propio ocurre con los precios. En el caso de los fraccionados, hoy se pagan puertas afuera un promedio de 4,12 dólares por litro, un 2% menos que en 2025. Pero la mayor caída la representa el vino a granel, que se vende a 0,80 dólares el litro, un 18,6% por debajo del valor del año pasado.
Teniendo en cuenta ambos sectores, en promedio el precio por litro se ubica en torno a los 3,20 dólares, un 7,6% menos que lo que ocurría en los primeros 9 meses del 2025.
El dato de la participación de cada categoría en el mercado externo no es menor. Según surge del informe del INV, en los primeros 9 meses del año el granel pasó de representar el 22,8% del volumen exportado al 27,5%.
No sólo el fraccionado y el vino a granel se venden más baratos, sino que ganó espacio el segmento que se vende en mayor cantidad pero menos valor. Eso ayuda a que el volumen se sostenga en aumento, pero el precio promedio sostenga su caída.





